El Gobierno tailandés ha decidido abandonar un polémico plan para enviar prisioneros a trabajar en la flota pesquera del país.
El Gobierno tailandés ha decidido abandonar un polémico plan para enviar prisioneros a trabajar en la flota pesquera del país.
Esta decisión surge después de que grupos de derechos laborales y humanos condenaron enérgicamente el proyecto.
Algunos críticos creen que el objetivo del plan era aliviar la escasez de mano de obra en la industria pesquera, situación que ha alimentado la trata de personas en este sector.
Varios informes sobre las condiciones de abuso laboral en la pesca mencionaron la servidumbre por deudas, el abuso físico, la falta de pago de los salarios, confinamiento, jornadas de trabajo de 20 horas e incluso el asesinato de trabajadores.
Más de 300.000 personas trabajan en la actualidad en la industria pesquera tailandesa.
“El envío de prisioneros al mar no solucionará los problemas laborales sistemáticos y generalizados en la industria pesquera de Tailandia”, enfatizó la directora ejecutiva del Foro Internacional de Derechos Laborales, Judy Gearhart, en un comunicado.
“Es hora de que el Gobierno tailandés reconozca que su trato para con los trabajadores inmigrantes es una parte importante del problema”, recalcó.
La industria pesquera a porta a la economía de Tailandia unos THB 89.600 millones (USD 2.700 millones) anuales. Este sector emplea a más de 300.000 trabajadores, de los que alrededor del 90% son inmigrantes de Myanmar y Camboya. Por lo general, estos trabajadores son objeto de malos tratos, dado que no suelen estar registrados para trabajar legalmente en el país.
La semana pasada, el Gobierno de Tailandia reveló que había enviado a más de 170 presos a trabajar en los barcos de la provincia de Samut Sakhon, al oeste de Bangkok. Al respecto, aclaró que se trataba de prisioneros a los que les quedaba menos de un año para cumplir su sentencia, y que aceptaron voluntariamente participar en el proyecto piloto, informó la BBC.
Mientras tanto, Tailandia se está esforzando por mejorar su imagen en la lucha contra la trata de personas, adelantándose al plazo establecido por Estados Unidos.
El año pasado, Tailandia fue bajada de categoría al rango más bajo (Nivel 3) en el informe de trata de personas de EE.UU., y la industria pesquera fue citada citó como una de las áreas que generan más preocupación. (Fis.com)
22/01/15

