Fue liberado en España Salvador Parra Gómez, el único detenido por la causa de los 110 kilos de cocaína hallados en Poseidón y una de las últimas posibilidades de saber realmente quién o quiénes manejaban localmente el tráfico de drogas ilícitas en Puerto Madryn.
Fue liberado en España Salvador Parra Gómez, el único detenido por la causa de los 110 kilos de cocaína hallados en Poseidón y una de las últimas posibilidades de saber realmente quién o quiénes manejaban localmente el tráfico de drogas ilícitas en Puerto Madryn.
La liberación de Parra Gómez, y la denegación de su extradición a Argentina por los jueces españoles, representa un serio -y extraño- golpe a la causa, en la medida que éste imputado sin duda hubiera podido ofrecer información sobre sus cómplices en la provincia y en la ciudad, a quienes el juez Hugo Sastre denominaba la “conexión local”.
“Es evidente –manifestó Enrique Gil Ibarra, secretario de Desarrollo Comunitario de Puerto Madryn-, que la mano del narcotráfico es larga y poderosa. Hay 110 kilos de droga encontrados en una pesquera de Puerto Madryn, y parece que el dueño es el Gran Bonete. Ningún detenido, los sospechosos fueron liberados y están en sus casas, algunos se pasean por el país, y mientras tanto las empresas pesqueras que dirigían están a la deriva, acumulando deudas y con sus trabajadores en una completa incertidumbre e indefensión. En resumen: ningún narcotraficante preso, y el pescado sin vender”.
“Hace pocos días –recordó- decomisaron 500 kilos de hoja de coca que tenía como destino probable nuestra ciudad. Esto implica que, lejos de desanimarse por haber perdido 110 kilos de cocaína, los narcos ahora intentaban traer hoja de coca a Chubut para producir la cocaína aquí, en ‘cocinas’ clandestinas locales, que sin duda ya existen. Es decir que ahora el riesgo que enfrentamos es mucho mayor: al procesar la hoja de coca para obtener cocaína se utilizan precursores químicos, como ácido sulfúrico, aguarrás, solventes, y luego queda un desecho, altamente tóxico, pero que también se comercializa, y que en Argentina conocemos con el nombre de ‘paco’, de amplia difusión en el conurbano bonaerense, de efectos destructores en el organismo y cuyo consumo está directamente ligado a la comisión de delitos gravísimos. El “paco” se vende a muy bajo precio, y en países como Colombia y en los municipios del primer cordón del conurbano bonaerense es utilizado por los narcotraficantes para reclutar jóvenes como ‘soldados’ para sus organizaciones”.
“Para poder concretar una operación como ésta –finalizó Gil Ibarra- la participación de delincuentes locales, y por sobre todo financistas y socios locales que cuenten con el dinero necesario e inmuebles donde procesar la droga son imprescindibles. En esta pelea no se puede ser indiferente, hay que elegir un bando. O se está claramente contra los narcotraficantes o, por acción o inacción, colaboramos con el delito”.
27/01/14
DIARIO DE MADRYN
