Estiman que la crecida escurrirá sin problemas, pero se mantienen en alerta.
Estiman que la crecida escurrirá sin problemas, pero se mantienen en alerta.
Estiman que la zona del Delta no estaría amenazada. Y que la crecida del río Paraná afectará al ganado instalado en las islas, pero no a las personas. De todos modos, los municipios bonaerenses que bordean la cuenca del río están en estado de alerta.
Si bien el alerta hidrológico en la cuenca del mencionado río afecta a las poblaciones que se encuentran aguas arriba -especialmente en Santa Fe y Entre Ríos-, la Municipalidad de San Fernando convocó el lunes último a productores, pobladores, profesionales, expertos y funcionarios para analizar cómo evolucionará el problema.
"La situación hidrológica en la cuenca se mantendrá a niveles elevados, pero que no alcanzan los registros de las mareas de 1992 y 1998 en la región. En la zona del Delta inferior estos niveles se mantendrán elevados y estables hasta fines de mayo", informaron en la Municipalidad de San Fernando después del encuentro. "Si se registrasen vientos importantes y continuados de orientación sudeste podrían provocar un tapón al escurrimiento de las aguas, lo que generaría posibilidad de anegamientos de tipo local y diferencial en el Bajo Delta, el más afectado por las oscilaciones en los niveles del estuario del Río de la Plata", agregaron.
"Por más que los niveles del río excedan lo habitual, el agua va a drenar porque el Delta de Buenos Aires tiene tanta magnitud que así lo permite, a través de la gran cantidad de canales, arroyos y riachos. No habiendo una sudestada de más de 12 horas, con vientos superiores a los 18 km por hora que actúen como tapón, no debería haber ningún problema", dijo a LA NACION el secretario de Salud de la Municipalidad de Tigre, Emilio Giménez.
"La crecida es grande, pero no tan significativa como para que haya problemas en las ciudades,", dijo la directora de Sistemas de Información y Alerta Hidrológico del Instituto Nacional del Agua, Dora Goniadzki, que explicó que tanto Tigre como San Fernando dependen sólo del Río de la Plata para ese aporte del Paraná.
"Va a haber inundaciones del valle aluvial del río Paraná, que afecta a la hacienda, pero no problemas con las localidades urbanas. De hecho, se está registrando un número mínimo de evacuados. No obstante, si cuando el río está crecido se produce una sudestada o una marea significativa del Río de la Plata y/o lluvias muy intensas, puede que afecte zonas urbanas y que, además, provoque un empeoramiento de la situación del ganado", sostuvo Goniadzki a LA NACION.
Este tema fue, precisamente, una de las preocupaciones expuestas en la reunión del lunes pasado en San Fernando. En el encuentro, que se realizó en el contexto de la 36a. Reunión del Comité de Gestión de la Reserva de Biosfera Delta del Paraná, se informó de la iniciativa del INTA Delta de organizar un registro de solicitantes y ofertas de suelo continental seguro para el traslado eventual de la hacienda y las colmenas.
Aviso con tiempo
"Si no hay sudestada creemos que no va a haber inconvenientes. De todos modos, de surgir alguna circunstancia imprevista, la transmitiremos a la gente con la suficiente anterioridad", afirmó Giménez.
Menos optimista fue el testimonio del director del Laboratorio Climatológico Sudamericano, situado en la provincia de Tucumán. "La predicción de nuestro laboratorio, respecto de las inundaciones ribereñas del Paraná, era con escurrimientos por debajo de lo normal y sólo preveíamos excesos en la cuenca del río Uruguay. Sin embargo, dadas las precipitaciones recientes de las cuencas medias y nuestro último pronóstico de aumentos sobre lo normal de las lluvias en las cuencas altas de ambos ríos, esperamos algunas complicaciones por la inundación sobre las zonas ribereñas", destacó el doctor en Ciencias Meteorológicas Juan Leónidas Minetti.
Su laboratorio emite partes mensuales con pronósticos hidroclimáticos. "Esperábamos problemas sobre el Uruguay, pero las lluvias complicaron al río Paraná", lamentó.
"Se puede complicar si aparece un fenómeno no previsible… Desde fines de marzo hasta fines de mayo existe el riesgo, pero según las condiciones actuales, la inundación en el Delta de San Fernando va a tener alturas inferiores a las crecientes del 92 y del 98", especificó el secretario de Planificación y Economía del municipio, Ramón Alberto Esteban.
Por Cynthia Palacios
De la Redacción de LA NACION
16/03/07
LA NACION
