El movimiento de embarcaciones creció los fines de semana el 400%; muchas quejas por imprudencias y maniobras peligrosas. Cómo se navega hoy / A una semana del trágico accidente
El movimiento de embarcaciones creció los fines de semana el 400%; muchas quejas por imprudencias y maniobras peligrosas. Cómo se navega hoy / A una semana del trágico accidente
Encierros, conductores que presionan a otros para que apuren la marcha, altas velocidades en zonas con mucho tránsito y falta de atención en los que vienen adelante. Este escenario no es la conocida Panamericana: es la forma en que se navega hoy por el Delta.
“La gente que navega por el río los fines de semana es la misma que circula en la ciudad. Y se comportan igual que lo hacen con sus autos, con muchas imprudencias y casi nadie respeta nada”, dijo a LA NACION un oficial de la Prefectura Naval que ayer patrullaba el río Luján.
Esto es lo que se advierte a una semana del accidente en el cruce de los canales 4 y 5, en el Delta, donde murieron Lorena Rojas, de 27 años y, seis días después, su hija Tatiana, de dos años, cuando su canoa fue partida en dos por una lancha Mediterranean 40, piloteada por el empresario Eduardo “Pacha” Cantón.
La fisonomía de las aguas del Delta los días de semana es muy distinta a la de los sábados y domingos. Con mucho espacio en los canales Unión, Vinculación, Río Luján y del Este se puede transitar sin problemas.
Pero la tranquilidad dura poco. Es hasta que se cruza un yate de gran porte o una lancha de poderosos motores que, ante la presencia de una embarcación menor, no siempre aminoran la marcha, como lo establecen las normas náuticas. Entonces los timoneles deben maniobrar con agilidad para sortear el peligroso oleaje que produce el paso de la lancha desaprensiva. La secuencia se repite y, por momentos, dura varios minutos; prácticamente nadie respeta esa buena norma de convivencia en el río.
“Los fines de semana es intransitable. A veces preferimos resignar unos pesos y no salir, con tal de no perder la paciencia”, contó Lucas Cardozo, conductor de una lancha taxi que vive en una isla en el Delta.
El fenómeno económico hizo también que más gente comprara embarcaciones, por lo que ahora los fines de semana aumentó casi el 400% el tránsito fluvial. El horario más crítico es el de 10 a 18.
El río parece una autopista. Si bien los controles de la Prefectura están, poco se puede hacer para tratar de ordenar tantos catamaranes, lanchas colectivo, yates, veleros y canoas.
Esto impacta directo sobre la seguridad fluvial. “El tipo de accidente más común es el de las pequeñas lanchas o canoas que se dan vuelta cuando una embarcación más grande les pasa cerca”, señaló un hombre de la Prefectura Naval que participó del operativo el día del accidente que protagonizó Cantón.
Quienes practican remo tampoco pueden hacerlo con seguridad. “Hay bastante imprudencia por parte de algunos timoneles o patrones de yates. Hay que estar más atenta que lo de costumbre”, dijo Paola, quien sale a diario con su canoa por el río Luján.
Tanto presionar al de adelante, como pasar rápido cerca de otra embarcación o circular de contramano, son las infracciones más frecuentes y están penadas.
“Esto es algo que ha pasado históricamente, pero antes había muchísimas menos lanchas”, dijo Alberto Madero, presidente del Buenos Aires Rowing Club.
“El trabajo de la Prefectura -agregó- es muy positivo. Pero el problema está en la falta de educación. Algunos creen que con la lancha y el carnet pueden hacer lo que quieren, hasta que reciben la multa. Ahí empiezan a respetar. Somos hijos del rigor.”
Se complicaría la situación de Cantón Fuentes judiciales confiaron a LA NACION que se conocieron algunos peritajes preliminares del trágico accidente en el Delta. Dichos informes revelarían que, al momento del choque, la poderosa lancha de Eduardo Cantón iba “de contramano por un sector del canal”. También la Justicia quiere saber si esa lancha off shore Mediterranean 40 -de unos 11 metros de eslora y que posee dos motores V8 de 330 HP cada uno, valuada en unos US$ 150.000- fue la misma que, en 2009, embistió y partió por la mitad a una de las tradicionales lanchas colectivas que navegaba por el Canal del Este, también en la zona del Delta.
Por Mariano Gaik Aldrovandi | Para LA NACION
12/02/12
LA NACION

