El debate por la caza de ballenas seguirá en Portugal

Será en junio de 2009.

Será en junio de 2009.

Ni conservacionistas ni cazadores se impusieron en la 60 reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), que finalizó en Chile con el compromiso de iniciar un proceso negociación para acercar posiciones, avizorado por todos como "muy difícil".

Los comisionados consultados por IPS estimaron "positivo" el encuentro iniciado el pasado lunes en la capital chilena, destacando la creación de un reducido grupo de trabajo que debatirá sobre el futuro del organismo y, por ende, de los cetáceos. Pero nadie se atrevió a asegurar que ese proceso finalizará con éxito.

La primera reunión de este grupo, conformado por una veintena de los 81 miembros de la CBI, tendrá lugar en septiembre, y se espera que presente una propuesta concreta en el próximo encuentro anual, a realizarse en Madeira, Portugal, en junio de 2009.

La nueva instancia discutirá una agenda de 33 puntos, incluido el cuestionado programa de cacería científica iniciado por Japón en 1987, un año después de que comenzara a regir una suspensión de la caza comercial de grandes cetáceos.

De esta forma, en Santiago no se adoptó ninguna medida especial para proteger a los cetáceos que son actualmente cazados, como esperaban la mayoría de las organizaciones no gubernamentales presentes en la cita.

La CBI fue creada en 1946 por los países firmantes de la Convención Internacional para la Regulación de la Caza de Ballenas. La suspensión, de la que están eximidas las comunidades aborígenes de Estados Unidos, Rusia y Groenlandia, se adoptó por la sobreexplotación que sufrieron las especies.

La moratoria sólo ha sido vulnerada por Islandia y Noruega, que cazan con fines comerciales en sus aguas jurisdiccionales, mientras que Japón se asigna una cuota de 1.000 ballenas por año para llevar cabo investigaciones letales. Para los ambientalistas se trata de una cacería comercial velada.

El grupo de trabajo creado en Santiago responde a la inmovilidad que afecta a la CBI, puesto que ni conservacionistas ni balleneros poseen 75 por ciento de los sufragios necesarios para aprobar reformas de fondo.

Ambos bloques desean modificar el actual statu quo para responder, desde su punto de vista, a los cambios registrados en las poblaciones de cetáceos y en la valoración social de esas especies. Los balleneros postulan que hay especies con poblaciones abundantes, que pueden ser cazadas de forma sustentable. Países asiáticos y africanos se adhieren a esta postura.

30/06/08
EL DIARIO DE MADRYN

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