El crudo llegó a otro récord y el Senado de EE. UU. interpeló a los petroleros

El crudo llegó a otro récord y el Senado de EE. UU. interpeló a los petroleros

El petróleo cerró a 133,09 dólares en Texas. Las causas fueron la caída del dólar y el temor a la escasez; los senadores acusaron a las empresas.

El petróleo cerró a 133,09 dólares en Texas. Las causas fueron la caída del dólar y el temor a la escasez; los senadores acusaron a las empresas.

NUEVA YORK.- Los temores a la escasez de suministro y a una nueva depreciación del dólar frente al euro volvieron a confluir ayer para un nuevo récord del petróleo: el barril subió 3,21% y cerró a 133,09 dólares en el mercado de Texas.

La renovada escalada empezó al conocerse un informe de la reunión de fines de abril de la Reserva Federal, que mostraba que la entidad monetaria había reducido su previsión de crecimiento de la economía norteamericana para este año. Esa novedad contribuyó a la caída del dólar, circunstancia que suele repercutir en el alza del petróleo: los operadores se desprenden de los activos y buscan refugio en este insumo.

El crudo fue además empujado por un segundo informe: el que dio a conocer ayer el Departamento de Energía de EE.UU., que mostró esta semana una reducción de 5,4 millones de barriles en las reservas del insumo. El mismo texto consignaba también una mayor actividad en las refinerías y mayor demanda de combustibles en relación con el año anterior, dos elementos que han desembocado, otras veces, en la baja del barril. Esta vez no alcanzó, lo que reavivó las expectativas de que la tendencia al alza será muy difícil de revertir en los próximos meses.

Pronóstico

El banco de inversión Goldman Sachs y el T. Boone Pickens, dos de las voces que escuchan con atención los mercados, pronosticaron días atrás que el precio del crudo podría alcanzar entre los 141 y 150 dólares este año. Marc Solazzo, operador en la bolsa de Nueva York, dijo en el canal CNBC que los contratos de petróleo para después de julio y en 2009 también se estaban negociando a más de 130 dólares. "Eso muestra que se piensa que este nivel de precios se mantendrá o va a subir más", concluyó.

El incremento de estos precios no ha conseguido hasta ahora variar la posición de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que insiste en que factores ajenos a la relación entre la oferta y la demanda son los que imperan en estos momentos en los mercados.

Este pensamiento fue expuesto ayer por el senador demócrata Patrick Leahy, en el Congreso norteamericano, ante ejecutivos petroleros, durante una audiencia sobre los precios del petróleo. Leahy les dijo que existía una "falta de relación" entre el suministro, la demanda y el avance de los precios y que la industria petrolera no lo había explicado todavía. Le contestó el vicepresidente de Exxon Mobil, J. Stephen Simon, que reconoció que los beneficios habían sido enormes "en términos absolutos", pero que debían ser considerados "en el contexto de la escalada masiva de la industria". Simon agregó que era necesaria la obtención de sólidas ganancias "en el actual ciclo alcista" para pagar los costos de inversiones a largo plazo, cuando bajasen esos beneficios.

El senador contestó con sarcasmo: "La gente no puede ir a trabajar". Argumentó que la nafta costaba cerca de 4 dólares el galón [3,79 litros] y le preguntó a Simon cuál había sido su salario total con Exxon, una compañía que ganó el año pasado 40.000 millones de dólares. El ejecutivo contestó que recibía 12,5 millones de dólares anuales. Otros dos ejecutivos, John Lowe, vicepresidente de ConocoPhillips, y Peter Robertson, vicepresidente de Chevron, dijeron no recordar con precisión sus ingresos salariales, al igual que John Hofmeister, presidente de Shell, que esbozó "unos 2,2 millones de dólares". En tanto, Robert Malone, presidente de BP America, reconoció que su salario había "superado los dos millones de dólares".

Intervino entonces el senador republicano Arlen Specter, que adujo que los beneficios anuales de Exxon habían pasado de 11.500 millones a 40.600 millones durante los últimos cinco años, sin explicación ninguna de "por qué han aumentado los beneficios cuando el consumidor sufre tanto".

Las cinco empresas ganaron durante el primer trimestre del año 36.000 millones de dólares. Los ejecutivos, que comparecieron bajo juramento ante la Comisión Judicial del Senado, reconocieron que los elevados precios afectaban negativamente a los consumidores, pero aclararon que la causa principal no eran las ganancias empresariales, sino la oferta y la demanda.

Todos expresaron un amplio rango de estimaciones cuando los senadores les preguntaron en qué nivel deberían estar los precios del crudo. Hofmeister dijo que Shell podría ser exitosa con valores de entre 35 y 65 dólares el barril. Lowe discrepó: "Creo que es algo por encima de los 90 dólares". Robertson estuvo de acuerdo con que el segmento de entre 35 y 65 era demasiado bajo como para permitir a las compañías terminar sin ganar ni perder. Y Simon contestó, seco: "No tengo idea. Pienso que el mercado debería determinar eso, senador".

Agencias EFE, AP y AFP

22/05/08
LA NACION

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