Durante una ceremonia desarrollada a bordo de la fragata Libertad, el Consorcio Portuario Regional Mar del Plata entregó placas recordatorias a los comandantes de los grandes veleros que llegaron a Mar del Plata como primera escala de su participación en la regata Velas Sudamérica 2010.
Durante una ceremonia desarrollada a bordo de la fragata Libertad, el Consorcio Portuario Regional Mar del Plata entregó placas recordatorias a los comandantes de los grandes veleros que llegaron a Mar del Plata como primera escala de su participación en la regata Velas Sudamérica 2010.
Eduardo Tomás Pezzati, titular del organismo portuario, hizo un especial reconocimiento a la Armada Argentina por haber elegido a esta ciudad como punto de recalada para el primer tramo de la competencia y destacó que durante los últimos meses y desde distintos ámbitos se comprometieron todos los esfuerzos para generar condiciones ideales para el arribo y amarre de estos buques.
“Cumplimos el objetivo de poner en valor el canal alternativo para que estas grandes embarcaciones de gran calado por sus quillas puedan ingresar y también estar amarradas en estos muelles puestos en valor”, resaltó Pezzati al puntualizar la obra de dragado en ejecución y las ya concluidas obras de iluminación y pavimentación de la escollera Norte.
La ceremonia estuvo encabezada por el jefe de la Armada Argentina, almirante Jorge Godoy; el comandante de Operaciones Navales de la fuerza, vicealmirante Carlos Alberto Paz; el titular del Comando Naval Área Atlántica, contraalmirante Edgardo García, y el comandante de la fragata Libertad, Alfredo Mario Blanco. Además, entre otros invitados, asistieron el subsecretario de Actividades Portuarias bonaerense, Luis Abot, y el secretario de la Producción de la comuna, Horacio Tettamanti.
"Un mensaje muy fuerte a las naciones amigas"
Los capitanes de navío Alfredo Mario Blanco, Ignacio Mardones Costa y Luis Pedro Pinto Proença Mendes, comandantes de las fragatas escuela de Argentina, Chile y Portugal respectivamente, encabezaron ayer una conferencia de prensa en el predio de la Base Naval, mientras miles de personas visitaban las embarcaciones que participan de la regata del bicentenario.
Los tres destacaron el intercambio entre las marinas y los países que se generó en este encuentro en honor del bicentenario de cinco países de Latinoamérica.
"Tenemos la posibilidad de llevar un mensaje muy fuerte a las naciones amigas que estamos conmemorando nuestros nacimientos patrios, nuestros primeros gobiernos" destacó Blanco.
Por su parte Mardones Costa destacó que "en una conversación de minutos logramos algo increíble, hacer un intercambio de guardiamarinas, entre las distintas fragatas, cuestiones que en situaciones normales son muy complicadas".
Mientras que Proença Mendes apuntó que "para Portugal es una alegría y una honra muy grande. A los marinos nos gusta estar lejos de casa y en este tipo de festivales conseguimos una de las cosas que buscamos, conseguimos la atención de la prensa, del público y cumplimos mejor nuestra misión, que, además de entrenar a nuestros oficiales es mostrar nuestra bandera".
Los capitanes de navío recordaron que este encuentro les permite realizar "diferentes tipos de actividades y maniobras", además de la carrera o regata. " Realizamos traslados en conserva, intercambio de guardiamarinas, muchas maniobras con velocidades lentas, 4, 5 y 6 nudos, que son impensables para embarcaciones de otras categorías, a distancias muy cerradas una de otra" enumeraron, agregando las cuestiones de camaradería que se generan, tanto en la tripulación, como entre los propios comandantes.
El comandante de la Esperanza, de Chile, aprovechó para contar que las fragatas son "veleros que requieren mucho mantenimiento, para que esté todo impecable", pero que los esfuerzos son distintos según se esté navegando a velocidad de regata o en reserva. "El objetivo principal de estas naves escuelas siempre es formar a los guardiamarinas. En conserva se hace hincapié en el orden, el mantenimiento, los conocimientos generales. En regata se pone un poco más de peso a lo que es el manejo de velas y maniobras tendientes a que se logre la mayor velocidad posible".
Los tres pusieron el acento en el trabajo en grupo y en el liderazgo que buscan formar, por las características de la vida a bordo y enfatizaron que en los buques escuelas logran transmitirse cosas que no se aprenden "ni en mil horas de clase".
Portugal
El comandante de la nave Sagres, de Portugal, la última en incorporarse a este encuentro, aprovechó para destacar la relevancia que tiene para su país la celebración del Bicentenario de Argentina, Chile y otros tres países de Latinoamérica. "Estar aquí es un esfuerzo muy grande, para la armada, para el país, pero es una honra para nosotros estar aquí".
El marino, quien tiene 140 hombres a cargo en la embarcación y que además cada año recibe guardiamarinas de otras fuerzas navales para propiciar el intercambio, el conocimiento mutuo, el crecimiento de las tripulaciones, señaló que eso es muy importante para que "conozcan diferentes realidades".
25/02/10
LA CAPITAL (Mar del Plata)
