Hizo las elecciones en el SOMU, a pesar de la anulación del Ministerio de Trabajo y la Justicia.
Hizo las elecciones en el SOMU, a pesar de la anulación del Ministerio de Trabajo y la Justicia.
Enrique Omar Suárez, a quien la presidenta Cristina Kirchner definió hace tres años en su viaje a Angola como uno de sus sindicalistas “favoritos”, comenzó ya con su metamorfosis. El giro del dirigente fue tan brusco que hasta se animó a interponer una medida cautelar contra el propio gobierno, por haber anulado el adelantamiento de la elección del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).
A pesar de las irregularidades observadas por el Ministerio de Trabajo y que el juzgado laboral N° 28 rechazó su cautelar, Suárez avanzó como si nada con el proceso eleccionario del SOMU, que terminará hoy y cuyo resultado está cantado: Suárez, al que se lo apoda “Caballo”, sería consagrado ganador y accedería a su séptimo mandato consecutivo.
Mediante el expediente 1681287/15, el Ministerio de Trabajo declaró el 8 de octubre pasado la “ineficacia jurídica del proceso electoral” convocado por el gremio y dio lugar a los “múltiples cuestionamientos” y a las impugnaciones que presentaron cinco agrupaciones opositoras.
Entre el rosario de cuestionamientos que expuso la oposición a Suárez se destacan la manipulación de los padrones, el incumplimiento con la difusión requerida por el estatuto de los marítimos, el riesgo de quedar acéfalo por diversas renuncias y expulsiones, y las causas e investigaciones judiciales que lo tienen en el centro de la escena a él, a la obra social del gremio y a un holding de empresas vinculadas al SOMU.
La elección del SOMU, en la que podrían votar unos 12.000 afiliados, duró cinco días y terminará hoy. De la supervisión no participaron inspectores del Ministerio de Trabajo y la única autoridad de fiscalización sería un escribano público contratado por el mismo Suárez, según denunciaron desde las agrupaciones díscolas.
En la sede central del SOMU, en Perú al 1600, Suárez reforzó la seguridad por temor a un enfrentamiento con la oposición. En la seccional de Puerto Madryn se suspendieron los comicios y podría suceder lo mismo en Bahía Blanca, donde hubo cruces tensos.
Suárez es uno de los sindicalistas que respaldan la candidatura presidencial de Daniel Scioli. De hecho, delante de su tropa, se jactó de haber sellado un acuerdo con el gobernador para no ser desbancado del SOMU. (Por Nicolás Balinotti; La Nación)
25/10/15
