Quizá fue producto del apuro por resolver el problema. Quizá, por un exceso de confianza en que ningún obstáculo se interpondría en el proyecto. Lo cierto es que el buque regasificador, la principal solución aportada por el Gobierno para paliar la escasez de gas durante el próximo invierno, terminó siendo más grande que lo que admite, hasta el momento, la normativa vigente del puerto de Bahía Blanca, donde deberá atracar a fines de mayo.
Quizá fue producto del apuro por resolver el problema. Quizá, por un exceso de confianza en que ningún obstáculo se interpondría en el proyecto. Lo cierto es que el buque regasificador, la principal solución aportada por el Gobierno para paliar la escasez de gas durante el próximo invierno, terminó siendo más grande que lo que admite, hasta el momento, la normativa vigente del puerto de Bahía Blanca, donde deberá atracar a fines de mayo.
El caso es ahora estudiado por la Prefectura Naval y pocos dudan de que, finalmente, o la normativa o el puerto sean readaptados para que nada impida hacer realidad el proyecto con el que el Gobierno, a través de la empresa estatal de energía Enarsa, pretende reducir el déficit de gas en aproximadamente 8 millones de metros cúbicos por día. No obstante, la singularidad de una operatoria para la que no existen antecedentes en el país aumentó los temores de vecinos y ambientalistas que desde hace semanas vienen advirtiendo de los riesgos para la población.
"Hasta ahora, nosotros hemos estado recibiendo buques de hasta 260 metros de eslora, y éste tiene casi 280. Para nosotros es sumamente importante analizar bien el caso, porque no podemos permitir que cualquier buque pueda producir un daño", dijo a LA NACION el jefe de la Prefectura Bahía Blanca, Antonio Miguel Quiroz. No obstante, aclaró que "se trata de normativas vivas, que se van adaptando a las nuevas características de los buques".
Por este motivo, el partido vecinal bahiense Integración Ciudadana (IC) dijo que resultará "dificultosa su navegación por el canal de acceso y su maniobra dentro del puerto" y advirtió que "pondría en riesgo la operatividad del puerto, además de violar normas de seguridad existentes", según un comunicado firmado por el ex candidato a intendente Raúl Woscoff y el concejal Norberto Martínez.
El tema llegará esta semana al Congreso Nacional. El diputado Carlos Raimundi (ARI Autónomo) presentará un pedido de informes para que el Gobierno brinde explicaciones.
"Esta es una nueva manifestación de la imprevisión con que se aborda la crisis energética -dijo el legislador a LA NACION-. Y además está el interrogante de hasta dónde el paliativo que el Gobierno pretende ofrecer no genera un impacto ambiental y sanitario en una comunidad."
Audiencia pública
Raimundi aclaró que no se trata de pedir que no venga el barco, mientras que Woscoff sostuvo que "hay quienes comparten que el ingreso de un buque de esa eslora podría afectar el dragado del puerto", y añadió que pedirán que el Concejo Deliberante convoque a una audiencia pública. Los dirigentes de IC revelaron que dos prácticos que viajaron a España para participar en pruebas de simulación para el ingreso del buque regasificador en el puerto de Ingeniero White (a 7 kilómetros de Bahía Blanca) encontraron objeciones para la maniobrabilidad de las naves.
Los vecinos de White ya venían sensibilizados porque funcionarios y especialistas indicaron que el estudio de impacto ambiental aprobado no incluye una evaluación cuantitativa de riesgos sobre la manipulación de gas licuado (GNL) en ese puerto.
Para la ejecución técnica de este proyecto, Enarsa contrató a Repsol YPF. La operación incluirá dos buques: el regasificador y otro que abastecerá de GNL cada diez días. Ambos operarán en el muelle de la Compañía Mega (firma controlada por YPF, Petrobras y Dow Chemical). Como el barco madre excedía las medidas aceptadas hasta ahora, el expediente fue girado a la Dirección de Policía de Seguridad de la Navegación de la Prefectura. Su jefe, Ricardo Faletto, confirmó que "es un buque de dimensiones mayores a las que el muelle tiene asignado", pero indicó que "no va a haber problemas".
"Deben cumplir algunos requisitos que hemos pedido, pero está todo encaminado para cumplir con el proyecto según lo previsto", concluyó.
21/04/08
LA NACIÓN
