No siempre le prestamos la debida atención a este producto, pese a las recomendaciones de los médicos. Ha llegado el momento de tomar nota de los beneficios, evitando riesgos graves.
No siempre le prestamos la debida atención a este producto, pese a las recomendaciones de los médicos. Ha llegado el momento de tomar nota de los beneficios, evitando riesgos graves.
Ricos en ácidos rasos omega 3, los suplementos que contienen aceite de pescado han mostrado ser de utilidad para colaborar con la recuperación de las personas que han sobrevivido a un infarto de miocardio.
Un estudio norteamericano cuyas conclusiones acaban de ser publicadas en la prestigiosa revista “Circulation” muestra que el consumo de aceite de pescado durante los seis meses posteriores al evento mejora la función cardíaca y ayuda a curar las cicatrices que el ataque cardíaco deja en el músculo cardíaco.
“Todavía no se sabe exactamente cómo las cantidades altas de ácidos grasos omega 3 de esos complementos podrían haber ayudado en el proceso de sanación, pero los resultados son alentadores”, comentó el doctor Raymond Kwong, director de imágenes de resonancia magnética cardíaca del Hospital Brigham and Women’s, de Estados Unidos, y autor del estudio que siguió durante seis meses a pacientes que habían sufrido un ataque cardíaco.
Para evaluar la utilidad del aceite de pescado, la mitad de los voluntarios que participaron del estudio recibió un complemento diario que contenía 4 gramos de ácidos grasos omega 3 durante seis meses, mientras que la otra mitad de los voluntarios recibió un placebo.
Todos los participantes fueron sometidos a estudios de resonancia magnética cardíaca que mostraron que hubo una mejora de un 6 por ciento, tanto en la función cardíaca como en las cicatrices del corazón en los pacientes que recibieron los suplementos de aceite de pescado.
“El nuevo estudio sugiere que los complementos de aceite de pescado a una dosis diarias de 4 gramos podrían ayudar con el proceso de sanación del corazón tras un ataque cardíaco y sugieren que se ameritan más estudios”, comentó el doctor Gregg Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California, estados Unidos, quien no participó del estudio.
“Lo que debemos estudiar en el futuro es si unas dosis más altas de omega 3 pueden reducir las tasas de mortalidad. ¿Podríamos producir algo mejor que un 6 por ciento de mejora en el corazón y un 6 por ciento menos de cicatrices?”, se preguntó el doctor Kwong.
Más recientemente, investigadores de la Universidad McGill de Canadá llevaron adelante un meta-análisis sobre una base de datos de 19 estudios previos que habían incluido más de 408.000 personas para analizar la asociación entre el consumo de pescado y los infartos en la población general.
El trabajo halló que cada porción de 100 gramos de pescado por semana estuvo asociada con una reducción del 5 por ciento en el riesgo de sufrir infartos o síndrome coronarios agudos.
El estudio demostró que hay una asociación inversa entre consumo de pescado y el riesgo de síndrome coronario agudo, según se explicó.
Es necesario saber más sobre los beneficios de ese aceite
El aceite de pescado de aguas profundas contiene ácidos grasos que el cuerpo necesita, pero que no puede producir por sí mismo.
Los pescados con mayor contenido de omega 3 son, según precisa la asociación Médica Americana de los Estados Unidos, el salmón, el atún, las sardinas, la caballa, el arenque y la trucha.
“Los ácidos grasos de los pescados previenen la enfermedad cardiovascular, reducen la presión arterial y disminuyen los triglicéridos, así como también tiene acción sobre el sistema inmunológico”, comentó la doctora Mónica Katz, médica especialista en nutrición y docente de la Universidad Favaloro.
Las primeras evidencias en favor del valor protector cardiovascular del aceite de pescado proceden del llamado Estudio de Siete Países, que analizó los hábitos alimentarios de los Estados Unidos, Japón, Finlandia, Yugoslavia, Grecia, Italia y Holanda.
Una de las conclusiones de ese trabajo científico es que una alimentación de tipo mediterráneo, que incluía un alto contenido de pescados de aguas profundas, se asociaba con una menor tasa de enfermedades cardiovasculares.
En definitiva, consuma aceite de pescado que el omega 3 que contiene seguro será beneficioso. (La Nueva)
11/10/16
