(FNM) La Administración Obama propuso el viernes una serie de normas para la perforación exploratoria de petróleo y gas en aguas de los EEUU en el Ártico, que incrementaría los costos de las empresas de energía, pero aumentarían la protección contra la ocurrencia de derrames catastróficos.
(FNM) La Administración Obama propuso el viernes una serie de normas para la perforación exploratoria de petróleo y gas en aguas de los EEUU en el Ártico, que incrementaría los costos de las empresas de energía, pero aumentarían la protección contra la ocurrencia de derrames catastróficos.
Las reglas, propuestas por el Departamento del Interior, obligarían por primera vez a las empresas de energía a asegurarse el acceso a equipamiento para la contención de potenciales explosiones en los pozos, tales como plataformas que puedan perforar los llamados “pozos de alivio”. Las compañías también deberán asegurarse un rápido acceso a sistemas para controlar la salida de hidrocarburos en caso de fugas (“capping stack”) y a campanas de contención, mientras estén perforando en los mares de Chukchi y Beaufort, frente a las costas de Alaska.
Según estimaciones de la propia agencia gubernamental, los costos de aplicación de la nueva normativa ascenderían a unos USD1.200 millones en un período de 10 años. Los beneficios de la prevención o reducción de la gravedad de un derrame de petróleo son difíciles de cuantificar, agregaron.
La propuesta se produce luego de los sucesos de la temporada de exploración 2012 de Royal Dutch Shell, cuando la compañía perdió el control de la plataforma de perforación “Kulluk”, que quedó a la deriva y terminó encallada en una zona de hostiles y heladas aguas. Las normas, que podrían reducir las temporadas de perforación, también sumarían más costos a Statoil y ConocoPhillips, empresas que tienen licencias en el Ártico, pero que actualmente no están perforando en el ámbito marino.
Brian Salerno, jefe de la Oficina de Seguridad y Protección Ambiental del Departamento del Interior, dijo que las reglas “han sido diseñadas para garantizar exploraciones de energía seguras en las implacables condiciones del Ártico”.
Los mares de Beaufort y Chukchi tienen enormes recursos potenciales para los EEUU, con un total estimado de 21.500 millones de barriles de petróleo y 93.400 billones de pies cúbicos de gas natural.
El público dispondrá ahora de 60 días para hacer sus observaciones sobre las reglas, que no estarán terminadas para la próxima temporada de perforaciones del verano venidero.
Un grupo conservacionista aplaudió el plan. “La reglas propuestas para el Ártico constituyen un gran avance, dado que las compañías no operarán simplemente como lo hacen en las más templadas y mejor desarrolladas zonas del Golfo de México”, comentó Marilyn Heiman, directora de Pew Charitable Trusts’ U.S. Arctic project.
Por su parte, Shell hizo saber que revisará las normas, pero aclaró que la compañía adoptó “medidas sin precedentes” en pro de garantizar la seguridad de las operaciones en el Ártico y que “con frecuencia esto significa ir por encima y más allá” de los requisitos.
La senadora Lisa Murkowski, republicana por Alaska y presidente del Comité de Energía del Senado, dijo que se reservaría la opinión sobre la propuesta “hasta que se demuestre que la misma no bloquea innecesariamente las inversiones”.
El gobierno nacional, propuso el mes pasado que se prohíba la actividad en algunas áreas marinas reducidas de Alaska, para proteger la pesca y la caza que realizan en la zona las poblaciones nativas. (Por Timothy Gardner; Marine Link. Adaptado al español por NUESTROMAR)
25/02/15

