Descubren un barco galés del siglo XIX

PUERTO MADRYN.- Los restos de un barco de madera, que estaban enterrados en la arena y cuyos primeros vestigios fueron encontrados en 2003, quedaron ahora al descubierto la semana última en las costas del golfo Nuevo.

PUERTO MADRYN.- Los restos de un barco de madera, que estaban enterrados en la arena y cuyos primeros vestigios fueron encontrados en 2003, quedaron ahora al descubierto la semana última en las costas del golfo Nuevo.

Para los investigadores del programa de arqueología subacuática que depende del Instituto Nacional de Antropología (INA), que se encuentran en la zona y que desde entonces vienen analizando el hallazgo, se trataría de un navío construido durante la primera mitad del siglo XIX y que habría naufragado a causa de un incendio, antes de la llegada de los colonos galeses a estas costas, en 1865.

“Estimamos que se trata del barco hundido que los galeses mencionan en las crónicas donde relatan su llegada a la zona. Allí cuentan que utilizaron las maderas de un barco hundido para armar sus primeros refugios, y eso es muy posible, porque el barco está visiblemente hachado”, dijo a LA NACION Fernando Coronato, integrante de la Asociación Punta Cuevas, quien en 2001 encontró, mientras caminaba por la playa, una tabla que fue el puntapié para el inicio de la investigación.

Coronato, que además es profesional del Centro Nacional Patagónico, un apéndice del Conicet, informó que durante la semana última los investigadores del INA recogieron para analizar trozos de maderas de distinto tipo, arandelas, clavo y hasta un zapato encontrado dentro del barco.

“Ahora viene el trabajo en laboratorio, que va a demandar mucho tiempo. Las personas que vinieron de Buenos Aires son especialistas en barcos y a partir de las características de la construcción y los materiales pueden concluir dónde y cuándo se construyó”, dijo.

Preservación de los restos

La primera hipótesis de los antropólogos es que se trata de un barco lobero norteamericano, construido en 1850. En ese momento, indicaron, eran usuales los viajes a estas latitudes para la caza de lobos marinos. Además, según los análisis hechos en 2003, cuando el barco apenas se dejó ver, se concluyó que una parte de la madera empleada en la construcción de la embarcación es pino nativo del este de los Estados Unidos.

Los restos del barco aparecieron en la zona sur de la ciudad, en Punta Cuevas, y fueron tapados con bolsas de arena para protegerlos de la erosión hasta tanto el gobierno de la provincia resuelva qué hará con ellos: si los extraerá para conservarlos o si serán protegidos de manera definitiva y se los dejará donde están, en la misma zona adonde llegó el primer contingente de colonos galeses, en mayo de 1865.

En las aguas de los golfos Nuevo y San José yacen varios naufragios antiguos vinculados con la colonización y el desarrollo económico de la región. Los estudiosos marcan que los restos náufragos de al menos 30 barcos de distintas épocas se encuentran en la zona costera de Chubut. Y según datos del programa de arqueología subacuática que dirige la doctora Dolores Elkin, varios ya han sido relevados.

Por María Giselle Castro
Foto: Maximiliano Jonás

26/02/07
LA NACIÓN

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