Los buques pesqueros siguen pagando entre $2,35 y $2,40 el litro de gasoil pese a que se acordó retrotraer el precio al que regía en octubre.
Los buques pesqueros siguen pagando entre $2,35 y $2,40 el litro de gasoil pese a que se acordó retrotraer el precio al que regía en octubre.
El acuerdo por el cual los precios de los combustibles debían retrotraerse a octubre no llegó aún a la pesca. Así lo aseguró el presidente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, Mariano Retrivi, quien aseguró que en el sector hay "gran preocupación" porque los valores del gasoil siguen sin retroceder, a pesar del compromiso que las petroleras habían asumido con el Gobierno nacional. "Estamos atravesando por un serio problema de costos porque a los barcos no les llegó el beneficio de la rebaja. Mientras los automovilistas están pagando en los surtidores $1,80, a nosotros nos siguen cobrando $2,35 ó $2,40", le aseguró ayer Retrivi a LA CAPITAL.
Por esta razón la entidad acaba de presentar una nota ante la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Guillermo Moreno, para denunciar esta situación y solicitarle su rápida intervención.
El gasoil es para los buques pesqueros el principal insumo y representa en la actualidad entre el 30% y el 35% de su costo operativo. "Nunca antes el combustible tuvo una incidencia tan alta como ahora", sostuvo Retrivi.
Según dijo, el problema afecta de manera general a toda la flota pesquera, pero perjudica de manera particular a las embarcaciones que integran la Asociación, conformada por unos 70 armadores. "Después de que se anunció la rebaja nosotros esperábamos que nos llegara este beneficio, pero al comprobar que esto no sucedía comenzamos a hacer averiguaciones y consultas. En reuniones que hemos mantenido con los distribuidores locales de Petrobras y Repsol-YPF nos dijeron que las petroleras no les habían bajado el precio. Lo que vemos es que le medida rige para los automovilistas y no para nosotros", explicó.
A diferencia de lo que sucede con los particulares o con otras actividades como la agrícola, la industria pesquera no se provee en estaciones de servicio, sino que adquiere el combustible directamente entre los distribuidores, quienes hasta ahora no pusieron en práctica la rebaja, derivándoles la responsabilidad a las petroleras.
Aumento de costos
Según Retrivi, éste no es el único inconveniente que está conspirando contra la rentabilidad del sector, ya que desde hace algún tiempo la pesca paga a través del combustible una tasa destinada a financiar obras en rutas y que el propio Gobierno nacional reconoció que no correspondía.
"En su momento argumentamos que los barcos no tenían que pagar esta tasa de 5 centavos por litro por la sencilla razón de que no transitan por las rutas. Si bien nos dieron la razón, hoy la seguimos pagando y esto nos obliga a hacer un trámite muy engorroso para que nos devuelvan el dinero en un plazo de 90 días, lo que nos genera un gran perjuicio financiero", dijo Retrivi.
Al margen de los problemas con el combustible, la pesca afronta desde hace algunos días nuevos problemas para sostener su rentabilidad.
Uno de ellos tiene que ver con que el municipio finalmente aplicó una cuestionada tasa de inspección veterinaria que obliga a los armadores a pagar $1,20 por cada cajón que llega al puerto.
La anterior gestión municipal había pretendido aplicar esa tasa, pero desistió porque los armadores plantearon que a cambio no recibían ningún servicio y que se trataba de una medida inconstitucional. "Lo cierto es que desde hace una semana estamos recibiendo las boletas en nuestros domicilios", se quejó Retrivi.
Sumado a eso, el Senasa acaba de disponer que los propietarios de buques deben pagar 25 por hora si realizan descargas fuera del horario administrativo de su personal, de 8 a 17 para abonar así las horas extras de los veterinarios.
23/01/08
LA CAPITAL
