Decisiones que se toman en un contexto de eclipse del comercio

La Administración General de Puertos (AGP), dependencia del Ministerio del Interior y Transporte que controla los concesionarios del puerto de Buenos Aires, tuvo un pico de visibilidad la semana última. Preocupados por un informe periodístico que mostró cómo se vendía ilegalmente mercadería robada en un galpón en desuso de Puerto Sur, decidió poner a disposición al gerente de Operaciones, René Núñez, una pieza importante en el reingreso del ferrocarril al puerto.


La Administración General de Puertos (AGP), dependencia del Ministerio del Interior y Transporte que controla los concesionarios del puerto de Buenos Aires, tuvo un pico de visibilidad la semana última. Preocupados por un informe periodístico que mostró cómo se vendía ilegalmente mercadería robada en un galpón en desuso de Puerto Sur, decidió poner a disposición al gerente de Operaciones, René Núñez, una pieza importante en el reingreso del ferrocarril al puerto.

El jefe máximo de la AGP, Florencio Randazzo, visita asiduamente las terminales en ocasión de la descarga de vagones, locomotoras y rieles para la recuperación del sistema ferroviario metropolitano. La campaña política exige el menor ruido posible. Y en esta ocasión, Randazzo acusó una molestia en el puerto.

Al informe, difundido por Telenoche Investiga el jueves pasado le siguió la comunicación de la AGP, el viernes último, a los concesionarios de las terminales de contenedores de que debían suspender el cobro de la tarifa “Servicio de prevención portuaria inteligente”, sin dejar de prestar el servicio asociado.

Desde principios de año, los operadores comenzaron a ver que las facturas portuarias contenían un ítem (llegó a llamarse “coraza electrónica”, y luego cambió de nombre) de US$ 58,80. Según confió la AGP, este rubro forma parte de las “tarifas libres, que la AGP no regula, pero que tenemos derecho de supervisar”.

Las terminales se limitaron a notificar a la AGP del cobro de este servicio. Pero luego de la queja de las cámaras de importadores, exportadores y de los despachantes de aduana, se procedió a la suspensión. Este jueves, la reunión para analizar la situación entre la AGP, las terminales y los operadores promete no ser amistosa.

Es que la AGP no sólo les cortó este recurso. También decidió revisar la metodología utilizada por las terminales para asignar los turnos para el retiro de los contenedores “a los fines de seguir optimizando la logística del comercio exterior”.

Fuentes de la AGP señalaron en off the record que no sería descabellada la opción de que ese mecanismo de asignación de turnos “se diseñara dentro de la misma AGP”.

Todo tiene que ver con el contexto: campañas políticas, la licitación de la terminal 5 empantanada, Tecplata expectante y el malestar general por el eclipse del comercio exterior. (Por Emiliano Galli; La Nación)

25/03/15

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