De La Plata a la Antártida: la aventura de un ingeniero platense

Se trata de Julián Gonzalo Barrena, de 30 años. Se embarcó por tercera vez en el rompehielos en diciembre. Hoy navega hacia la Base Orcadas, en la segunda etapa de la Campaña Antártica 2006-2007.

Se trata de Julián Gonzalo Barrena, de 30 años. Se embarcó por tercera vez en el rompehielos en diciembre. Hoy navega hacia la Base Orcadas, en la segunda etapa de la Campaña Antártica 2006-2007.

Aún le falta más de un mes para retornar a la ciudad. Es el responsable en el buque de las comunicaciones exteriores, de la informática y de los sistemas de navegación. “De esta experiencia me llevo, entre otras cosas, el haber conocido la Antártida, que no es algo que haga todo el mundo”, dijo.

Julián Gonzalo Barrena (30 años) es uno de los 135 tripulantes del rompehielos de la Armada Argentina Almirante Julián Irízar, que el pasado 12 de diciembre inició una nueva Campaña Antártica de verano. Es ingeniero mecánico, platense -vive en la ciudad junto a su esposa e hija-, y hace cinco años dedica su vida al mar.

Hoy, a bordo de este impresionante buque construido en 1978, se dirige hacia la Base Orcadas, a 1.300 kilómetros de Ushuaia (96 horas de viaje), en la segunda etapa de la Campaña Antártida 2006-2007.

El ingeniero platense, ferviente hincha de Gimnasia, es la tercera oportunidad que realiza una campaña al continente blanco. Allí se desempeña como jefe de Reparaciones electrónicas, y es el responsable de las comunicaciones exteriores, de los sistemas de navegación y de la parte informática de todo el buque.

“De esta experiencia me llevo -entre otras cosas positivas- el haber conocido la Antártida, que no es algo que haga todo el mundo. Además, el grupo de trabajo que se formó y las tareas que se desempeñan, son buenas. Se está trabajando durante todo el año”, indicó Barrena. Y agregó: “Cuando estamos en puerto hacemos la preparación y alistamiento en función de la campaña, ya que lo que no se arregla en puerto, en navegación se complica”.

A pesar del entusiasmo que le provoca participar de estas campañas por la Antártida, la nostalgia se apodera de este aventurero platense. Es que su familia y afectos quedan en la ciudad hasta su retorno. “Cuando no trabajo, me gusta hacer deporte como salir a correr por mi cuenta”, explicó Barrena.

La carrera

El ingeniero local es además teniente de navío. Ingresó a la fuerza en el año 2002. “Me recibí de ingeniero en abril del 2001 en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y cuando empecé a buscar trabajo surgió esto. Me pareció viable, rendí en noviembre y quedé seleccionado para el año siguiente. Siempre supe que la Armada tomaba profesionales”, contó orgulloso.

Al ingresar en la Fuerza, Barrena realizó el Cuina (Curso de integración Naval) y el Cucopro (Curso complementario profesional) como todos los profesionales recibidos que desean ser parte de la Armada Argentina. Su primer destino fue en el Arsenal Naval de Puerto Belgrano donde permaneció hasta marzo del 2004 desempeñando funciones en el taller de electrónica.

Luego fue destinado al rompehielos Almirante Irízar, “había pedido venir al rompehielos -como todos aspiran- y me salió el pase”, dijo con entusiasmo el joven marino platense.

Todos sus cariños están en La Plata. Su familia, sus amigos y, como no podía ser de otra forma, su equipo de fútbol: “Soy de Gimnasia y Esgrima de La Plata y lo digo a mucha honra”, aclaró.

Esta es su última campaña y sabe que el año que viene su próximo destino será a bordo del Buque Hidrográfico ARA Comodoro Rivadavia con asiento en Mar del Plata. En el medio del mar y rodeado por hielo, el pensamiento de la tripulación del “Irízar” se encuentra cerca de las personas amadas y, como tributo a ese amor, les recuerdan que no miren la distancia que los separa, sino el cielo que los une.

Las etapas

A diferencia del Ártico, que es un océano rodeado por continentes, la Antártida es el lugar más remoto e inhóspito de la tierra y consta de una gran masa de tierra y de numerosas islas mar adentro. La mayor parte del territorio continental está cubierta por un vasto casquete polar, el cual se divide en porciones en el sector costero, formando enormes icebergs de hasta 200 kilómetros de largo.

La Campaña Antártica se realiza todos los años durante los meses de verano, generalmente comienza en diciembre y termina a mediados de marzo; desdoblándose en tres etapas para reabastecer las bases, destacamentos y refugios emplazados en el archipiélago Shetlands, Orcadas y norte de la península antártica.

En esta segunda etapa se realiza el reabastecimiento de Belgrano II, y se hace durante febrero porque es estadísticamente la mejor época para la penetración de la embarcación entre los hielos.

El rompehielos avanza en el bandejón de hielo compacto de más de 2 metros de espesor, y está capacitado para romper hielo de hasta 6 metros utilizando un sistema denominado raming, mediante el cual el barco toma distancia y embiste subiéndose sobre hielo, y quebrándolo por su propio peso. Luego, vuelve a tomar distancia, y al disgregarse el hielo roto se abre paso.

Colaboración: María Silvina Rosas

22/02/07
DIARIO HOY

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