Se llaman 3M-55 Ónix y 3M-14E Club. Su peculiaridad es que pueden afectar no sólo a buques de superficie -como portaaviones o barcos de transporte-, sino también atacar objetivos en tierra que se encuentren cerca de las costas enemigas. Así son los misiles que le quitan el sueño a EE.UU.
Se llaman 3M-55 Ónix y 3M-14E Club. Su peculiaridad es que pueden afectar no sólo a buques de superficie -como portaaviones o barcos de transporte-, sino también atacar objetivos en tierra que se encuentren cerca de las costas enemigas. Así son los misiles que le quitan el sueño a EE.UU.
La intención de Rusia de aumentar el alcance de sus misiles de crucero navales y aéreos, los cuales se encuentran fuera del alcance de medios antiaéreos de Estados Unidos y amenazan su propia seguridad.
Esto está dando al Kremlin “opciones de disuasión” adicionales “al umbral nuclear”, dijo Gortney, director del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD), citado por CNN. “En caso de que estas tendencias continúen, el NORAD se enfrentará a un mayor riesgo para defender a los Estados Unidos contra el aire ruso, las amenazas de misiles marítimos y de crucero”, afirmó.
A los astilleros Sevmash ha llegado recientemente el quinto submarino avanzado de ataque de propulsión nuclear del proyecto 855 clase Yasen. Este sumergible lleva con él 24 misiles de crucero de largo alcance, misiles de crucero 3M-55 Ónix, o los 3M-14E Club –unos misiles es que pueden alcanzar tanto a buques de superficie, como a objetivos en tierra que se encuentren cerca de las costas enemigas-.
Según la cadena de televisión militar rusa Zvezdá, el comandante de la Marina rusa, Viktor Chirkov, señaló que hasta 2020 Rusia llevará a cabo una profunda modernización de 10 submarinos de propulsión nuclear de proyectos anteriores (971 y 949). Una modernización que se centrará sobre todo en la instalación en buques de los nuevos sistemas de misiles como el Ónix y el Club.
¿Por qué son tan potentes los misiles rusos?
El 3M-55 Ónix dispone de inteligencia artificial ‘incrustada’ en sus misiles guiados, por lo que puede dirigirse contra una sola nave o como una ‘manada’ de misiles contra una flotilla. Además, es casi imposible interceptarlo, debido a su sistema de control para las interferencias de radares enemigos, así como a sus tácticas para evadir misiles de sistemas de defensa antiaéreos.
Además, los misiles propios clasifican sus objetivos en función de la importancia y eligen las tácticas del ataque. Una vez destruido el objetivo principal de una agrupación naval, el resto de los misiles atacarán a otras naves del convoy. De este modo, se evita la posibilidad del impacto de un solo objetivo por varios misiles a la vez.
A la altura del Ónix se encuentra su compañero, el sistema Club, que incluye una familia de misiles de crucero con índice ZM que pueden ser utilizados desde los submarinos o a través de tubos lanzatorpedos del calibre 533 mm. Por ejemplo, el Club 3M-14E está equipado con un sistema de guía combinado, lo que le permite volar a altitudes muy bajas con seguimiento del relieve del terreno, convirtiéndolo en prácticamente invisible para radares de defensa aérea. (One Magazine)
31/03/15

