Los presidentes se reunirán el miércoles a agenda abierta y acompañados por casi todos sus ministros. La navegabilidad es el otro tema prioritario para Uruguay.
Los presidentes se reunirán el miércoles a agenda abierta y acompañados por casi todos sus ministros. La navegabilidad es el otro tema prioritario para Uruguay.
Los presidentes Cristina Fernández y José Mujica intentarán dar el miércoles un primer paso hacia el reencauzamiento de las relaciones entre Argentina y Uruguay, postergadas durante años por el conflicto por la pastera UPM (ex Botnia).
Ese propósito está dado porque el encuentro a realizarse en la estancia-residencia presidencial uruguaya de Anchorena, cerca de Colonia, será a agenda abierta y con la participación de casi todos los ministros de ambos gobiernos.
No hay una reunión bilateral así desde hace años debido a la conflictividad en la relación que marcó el diferendo por Botnia cuando Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez eran presidentes. El distanciamiento comenzó a acortarse desde que asumió Mujica, en marzo pasado.
El gesto más contundente resultó ser el voto de Mujica para que Kirchner fuera secretario general de la Unasur, pese al costo político interno que admitió tendría en su país. A manera de contrapeso, Mujica habría desoído un pedido de la Casa Rosada y asistió a la reinauguración del Teatro Colón invitado por Mauricio Macri.
No obstante el afán común por "encapsular" el tema luego del fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya en abril, para poder avanzar en el resto de la relación bilateral, la reunión estará cruzada por el conflicto.
El corte en la mira
La Asamblea Ambiental de Gualeguaychú ha decidido profundizar su rechazo a la pastera en la vecina Fray Bentos con medidas como la que hoy domingo la llevará a realizar cortes sobre la ruta 14 o del Mercosur, clave en el intercambio comercial regional.
También el conflicto estará sobre la mesa de Anchorena a raíz del desacuerdo sobre cómo instrumentar el monitoreo conjunto sobre la pastera en consonancia con el fallo de La Haya. No hubo acuerdo en la Caru (Comisión Administradora del Río Uruguay), que se reunió la semana pasada.
La propuesta argentina consiste en un monitoreo conjunto de las emisiones en el aire, la tierra y el agua, pero desde dentro de la pastera y no sólo sobre el río. Esta posición -que sería un fuerte factor disuasivo de la protesta de los asambleístas de Gualeguaychú- es rechazada por Uruguay por considerar que excede el fallo de La Haya.
Aun así, ambos gobiernos saben que la peor salida sería apurar una resolución del corte del puente con Fray Bentos. "Los presidentes no somos magos", dijo comprensivo Mujica cuando se reunió con Cristina Fernández, una semana después del fallo de La Haya. Esta semana el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó que "no hay que mirar el corte como una cosa de inmediatez".
27 temas en agenda
Los asuntos que llevará Cristina no fueron precisados: "Es a agenda abierta", se limitaron a comentar a este diario fuentes de la Cancillería. El ministro de Relaciones Exteriores uruguayo, Luis Almagro, dijo que tienen una agenda de 27 temas, con prioridades como "la energía y la navegabilidad".
También anticipó que del encuentro surgiría una comisión de seguimiento permanente de los potenciales acuerdos. Se trata de un mecanismo similar al establecido con Brasil, que incluye reuniones presidenciales semestrales.
Desde que asumió, Mujica obtuvo de Cristina Fernández resultados en cuanto a la cuestión energética. Argentina levantó el veto que ejercía sobre un fondo del Mercosur para financiar el tendido de una red que llevará energía eléctrica desde Brasil a Uruguay. La semana pasada, además, el ministro de Planificación, Julio De Vido, comprometió 500 millones de dólares para construir una planta regasificadora en Montevideo.
Observadores diplomáticos críticos se preguntan si no es hora ya de que Montevideo "corresponda" a estas decisiones, claves para el problema energético uruguayo, más allá de su respaldo a la designación de Kirchner en la Unasur.
La navegabilidad es el otro tema prioritario para Uruguay. Pretende llevar de 32 a 36 pies el calado del canal Martín García, contra la posición de Argentina de hacerlo hasta los 34 pies.
El organismo encargado de resolverlo es la Carp (Comisión Administradora del Río de la Plata). Según Montevideo, ese calado le permitiría atraer transporte marítimo y mejorar la salida de productos desde sus puertos ribereños.
Por Horacio Serafini
30/05/10
LAVOZ.COM

