No hay dudas que hasta el momento el sector pesquero argentino se ha sentido ninguneado por parte de las autoridades económicas de la Nación. A pesar de las múltiples gestiones emprendidas desde el año pasado por los empresarios pesqueros y por algunos gobernadores patagónicos tendientes a encontrar medias que ayuden a aliviar la grave crisis del sector, las respuestas prometidas siguen sin aparecer.

No hay dudas que hasta el momento el sector pesquero argentino se ha sentido ninguneado por parte de las autoridades económicas de la Nación. A pesar de las múltiples gestiones emprendidas desde el año pasado por los empresarios pesqueros y por algunos gobernadores patagónicos tendientes a encontrar medias que ayuden a aliviar la grave crisis del sector, las respuestas prometidas siguen sin aparecer.

Del otro lado del Atlántico, en España, frente a lo que parece ser un imparable aumento del petróleo la respuesta del gobierno no se ha hecho esperar. Aunque según los últimos acontecimientos que dan cuenta de un paro total de la flota debido a que el sector evalúa insuficientes las medidas tomadas, lo cierto es que la situación, a diferencia de lo que pasa en nuestro país, no se oculta, ni se niega ni se menosprecia.

Fue la propia ministra responsable del área de Pesca, Elena Espinosa, quien por propia iniciativa se presentó frente a los legisladores para explicar que desde el año 2004 se han adoptado medidas de gran impacto económico para apoyar a los sectores agrario y pesquero ante los aumentos de los costos de los combustibles.

Para el sector pesquero, según ha subrayado, se han aprobado más de 44 millones de euros en ayudas directas y más de 535 millones de euros en préstamos con una bonificación de intereses de casi 100 millones de euros, a los que deben sumarse unos 19 millones de euros otorgados recientemente a los pecadores en concepto de ayuda para compensar las pérdidas por los aumentos.

En el caso del sector agrario se han concedido casi 600 millones de euros, repartidos entre ayudas directas, prestamos subvencionados, reducciones en el impuesto de la renta de las personas físicas, compensaciones de IVA o devolución del impuesto espacial de hidrocarburos.

Vale recordar que la pesca en España no paga los impuestos de los combustibles ni IVA ni el impuesto especial de hidrocarburos.

Dentro de la Unión Europea, España, Portugal, Francia, Italia y Grecia han iniciado negociaciones tendientes a lograr medidas comunitarias de ayuda para atender la especial situación por la que atraviesan esos sectores.

La alianza entre la acción de los gobiernos y los intereses de los distintos sectores productivos, dentro de un marco de legalidad, es un ejemplo de cómo debe funcionar la defensa de los intereses de los ciudadanos. Es correcto que un sector no puede dictar las políticas pero también lo es que los gobiernos no pueden considerar enemigos ni demonizar a los sectores ni a los que piensan distinto.

La Argentina desde hace mucho tiempo insiste en ir a contramano, a la pesca que está en una situación crítica se la ignora, al campo que le iba bien se lo castiga, los funcionarios obligados a hacer públicos los actos de gobierno no hablan, el Congreso solo trabaja a pedido, las rutas hechas para transitar se cortan, de la justicia se desconfía. A nadie debiera extrañar que si no corregimos el rumbo, corremos el riesgo de estar pronto al garete.

16/06/08
PESCA & PUERTOS

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