El país comunista advirtió que atacaría nuevamente a Corea del Sur si la misma realiza ejercicios militares, con municiones reales, en una disputada isla.
El país comunista advirtió que atacaría nuevamente a Corea del Sur si la misma realiza ejercicios militares, con municiones reales, en una disputada isla.
Corea del Norte dejó en claro que volverá a atacar a Corea del Sur si la misma concreta sus planes de realizar ejercicios militares desde una isla en disputa, y advirtió que su bombardeo será más intenso que la represalia por las maniobras previas, que dejó 4 muertos en ese lugar.
El aumento de tensión por el anuncio de Seúl, motivó también a que Rusia llamara ayer a Corea del Sur a abandonar sus intenciones por considerar que una escalada de las tensiones con su vecina debería ser evitada.
El 23 de noviembre pasado, Corea del Sur disparó proyectiles de artillería hacia aguas en disputa en la costa oeste de la península coreana en el marco de ejercicios militares pese a advertencias norcoreanas de ataques de represalia por las maniobras, que considera provocaciones.
La nación comunista respondió con un bombardeo a la isla surcoreana de Yeonpyeong que dejó 4 muertos, y de inmediato Corea del Sur disparó proyectiles de artillería hacia territorio rival.
Esta semana, Seúl anunció que realizará, entre hoy y el próximo martes, nuevas maniobras militares con fuego de artillería desde la mismísima isla de Yeonpyeong, que queda cerca de la disputada frontera marítima occidental y que Pyongyang reivindica como propia. El gobierno norcoreano aseveró que no tolerará nuevas maniobras militares surcoreanas.
"En el caso en que el sur decida proceder con sus planes sobre la isla de Yeonpyeong no obstante las advertencias, nuestros militares procederán a una acción de autodefensa, como fue dicho varias veces. El ataque desatará una situación más seria que la del 23 de noviembre en términos de fuerza y alcance del bombardeo", alertó una nota publicada por la agencia de noticias oficial norcoreana KCNA.
En este sentido, el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Alexei Borodavkin, advirtió a Corea del Sur y al embajador de Estados Unidos que Rusia está profundamente preocupada por la situación.
En coincidencia también con la amenaza norcoreana, China expresó ayer al visitante vice secretario de Estado norteamericano, James Steinberg, que ambos países deberían trabajar juntos para distender la álgida península.
Ambas vecinas se encuentran técnicamente en guerra desde la Guerra de Corea (1950-1953), porque el conflicto terminó con un armisticio y no con un tratado de paz.
Estados Unidos peleó en aquella guerra del lado surcoreano y tiene 28.500 soldados en territorio sureño como fuerza disuasiva. China, que combatió del lado norcoreano, es actualmente el principal aliado político y benefactor económico del norte.
18/12/10
LA NUEVA PROVINCIA
