Una pelea de fondo entre empresas y sindicato.
Una pelea de fondo entre empresas y sindicato.
(C. Rivadavia) Ante la periodicidad de las crisis por falta de cupos de captura y escasez de merluza, una fuente del ámbito empresario pesquero comodorense abogó por el retorno de las cooperativas para tercerizar el trabajo en las plantas de procesamiento, posibilidad que está vedada en la provincia de Chubut al condicionar los permisos de pesca a la relación de dependencia entre empresas y trabajadores fileteros.
El conflicto de la empresa Barillari ha sido el que hizo eclosión en el puerto de esta ciudad, aunque la situación de otras empresas dedicadas a la pesca del fresco es igualmente complicada.
El incremento de costos y la situación del recurso ha planteado una ecuación cada vez más compleja, que ha provocado por ejemplo que la empresa Mar del Chubut se encuentre hoy en concurso de acreedores.
Desde el sindicato se mantiene una posición contraria a las manifestaciones de crisis de las empresas, exigiéndose que se cumplimenten los procedimientos necesarios para justificar tal situación ante el Ministerio de Trabajo.
Sin embargo, un empresario del ámbito pesquero graficó la situación en términos crudos. “Si no nos permiten trabajar con cooperativas, nos fundimos todos”, vaticinó. Desde otra empresa se aduce que el incremento de los costos laborales y la baja en los precios internacionales, además de las menores capturas por la sucesiva reducción del cupo de merluza en los últimos años, ha quitado cada vez mayor margen de actividad a las empresas.
En los ámbitos empresarios se escuchan cuestionamientos similares. Estos pasan por los niveles de ausentismo y menor productividad que ha reflejado el incremento del sueldo garantizado y un convenio de trabajo que ha ido eliminando incentivos a la mayor productividad. “Está bien que antes tal vez nosotros tiramos demasiado de la cuerda, pero ahora que ellos están arriba de la ola, no nos dejan respirar”, se sinceró tiempo atrás un empresario del sector.
El reclamo de quienes ven en las cooperativas y la tercerización una posibilidad de desahogo financiero encuentra la férrea oposición del STIA. “Si quieren cooperativas, que se vayan a trabajar a Santa Cruz, acá en Chubut la ley es muy clara y exige relación de dependencia –se dijo recientemente desde la conducción del gremio– que se vayan a trabajar a Caleta y dejen los permisos de Chubut para otras empresas que quieran cumplir lo que dice la ley”.
Desde la vereda de enfrente se responde con números. “Un empleado en Caleta cuesta la mitad que en Comodoro, por kilo de procesamiento de cualquier producto. Así no podemos competir en ningún mercado. Además del mayor costo, hay que sumar las pérdidas por inasistencia y menor producción. Con el sistema de cooperativas se puede trabajar cuando hay pescado; y cuando hay gana más el que tiene ganas de trabajar”, manifestó un empresario que pidió reserva de su identidad.
Para el gremio, la inasistencia no puede gravarse al convenio de trabajo. “Las empresas tienen sus mecanismos para controlar esto, no es nuestra responsabilidad –se adujo– si están en crisis, que lo demuestren, pero lo primero que hacen es cargar sus costos sobre el trabajador, cuando en realidad están pescando con permisos provinciales que les exigen sostener la relación de dependencia y cumplir con su responsabilidad social”.
Tiempo atrás, un empresario planteó el tema de las cooperativas en los siguientes términos: “A las empresas petroleras se les permite tercerizar todos sus servicios, pero a la pesca no. ¿Cuál es la diferencia? A este ritmo, es mejor pagar las indemnizaciones y cerrar la planta”.
01/09/08
PESCA & PUERTOS
