La Acumar es el organismo responsable del saneamiento del curso de agua más contaminado del país. Detalló las acciones realizadas ante el máximo tribunal. Pero un cuerpo de expertos dice que se hizo poco y que no se controla a grandes industrias.
La Acumar es el organismo responsable del saneamiento del curso de agua más contaminado del país. Detalló las acciones realizadas ante el máximo tribunal. Pero un cuerpo de expertos dice que se hizo poco y que no se controla a grandes industrias.
La Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar), el órgano a cargo de la limpieza del Riachuelo, entregó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación un informe referido a los supuestos avances realizados en el saneamiento ambiental del curso. Sin embargo, los integrantes del cuerpo colegiado, un organismo establecido por la Corte para el fortalecimiento de la participación ciudadana en el cumplimiento de la sentencia que hace dos años condenó al Estado nacional, a la provincia de Buenos Aires y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a sanear el río, consideran que lo actuado hasta el momento por la Acumar es muy deficiente y no coinciden ni por asomo en el panorama alentador planteado en la Corte.
La Acumar presentó al máximo tribunal un informe donde detalla los resultados de la gestión de las tres jurisdicciones que conforman el organismo y que exhibe los avances en el Plan Integral del Saneamiento Ambiental (PISA) desde su formulación en 2009. Se destacan obras de urbanización de villas y asentamientos que involucran a unas 12.127 familias. Otros aspectos que se detallan son los sitios saneados, donde las tareas ejecutadas habrían permitido la remoción, el transporte y la disposición final de 70.384,79 toneladas de residuos peligrosos. Por otra parte, se da cuenta de que los basurales saneados hasta el momento representan el 30% del total de toda la cuenca. El informe también destaca que los buques extraídos por Prefectura Naval Argentina del lecho del Riachuelo suman 2.121 toneladas. Asimismo, se pone especial énfasis en las iniciativas sanitarias realizadas sobre la población vulnerable que vive a la vera de la cuenca. El espíritu del informe contrasta con la posición de los miembros del Cuerpo Colegiado –Greenpeace, FARN, Asociación Vecinos de La Boca, Asociación Ciudadana por los Derechos Humanos y CELS– y el defensor del Pueblo de la Nación, que critican las acciones emprendidas por la Acumar y denuncian el incumplimiento del fallo de la Corte. Sobre todo en lo que respecta al control de las industrias que vierten desechos tóxicos.
“No se hizo nada en relación con sustancias tóxicas. La Acumar dice que hay 4.100 industrias en la cuenca cuando en realidad hay más de 12.000. Encima, de ese número tan pequeño que dan, sólo inspeccionaron el 30% y de ese 30% encontraron sólo el 7% de industrias que contaminan, cuando son muchas más. Esos datos no tienen nada que ver con la calidad de agua del Riachuelo. ¿Quién está contaminando entonces? La estrategia de inspección la deben estar manejando mal”, afirmó a Crítica de la Argentina Consuelo Bilbao, coordinadora de la unidad política de Greenpeace. Desde la Defensoría del Pueblo de la Nación dijeron que “existen problemas con el control industrial. Hay lentitud en las inspecciones y no alcanzan a la totalidad de las empresas”. En FARN coinciden. “No hay control de los contaminantes industriales, que son los que generan mayor impacto en la salud”, sostuvo el director del Área Riachuelo de la ONG, Andrés Napoli.
Una fuente de la Secretaría de Ambiente vinculada con la Acumar se defendió de tanta crítica y señaló a este diario: “Lo que se viene haciendo con el Riachuelo es el megaproyecto más ambicioso de la historia del país, ni con el Támesis se hizo lo mismo. Se está invirtiendo muchísimo dinero”. Sobre el control a las industrias dijo que “hay que ser duro con las industrias que no cumplen, pero también hay que tener en cuenta los puestos de trabajo”.
28/04/10
CRÍTICA DE ARGENTINA

