Congestión y baja rentabilidad atentan contra la soja regional

El puerto brasileño de Paranaguá registra 100 buques en la cola, y los productores argentinos deben exportar con un dólar de $2,30. Bastaron los primeros tres meses de 2013 para que el puerto de brasileño Paranaguá re-registrara una fila de un centenar de buques en espera de ingresar a los muelles.

El puerto brasileño de Paranaguá registra 100 buques en la cola, y los productores argentinos deben exportar con un dólar de $2,30. Bastaron los primeros tres meses de 2013 para que el puerto de brasileño Paranaguá re-registrara una fila de un centenar de buques en espera de ingresar a los muelles.

Al cierre de esta edición, la Administración de Puertos de Paranaguá y Antonina (APPA), informó que en sus muelles, estaban amarrados 16 barcos, 100 estaban en espera, y se aguardaban otros 22 navíos en las próximas 48 horas.

La explicación de este fenómeno, está en la super cosecha de soja del Brasil, que supera las 80 millones de toneladas, situación que se agiganta frente a la caída de producción experimentada por los Estados Unidos.

Con este escenario, decenas de barcos de distintas banderas se están posicionando en el horizonte de la costa paranaense, con la esperanza de cerrar buenos contratos de fletamento. También de acuerdo con la APPA, de los 73 barcos situados en el corredor de exportación, sólo cuatro tienen plena carga disponible, 18 poseen un contrato con carga parcial y 51 no tienen horario fijo.

Otro problema es la parálisis causada por las copiosas lluvias que sufrió la región. En la margen izquierda del puerto de Paranaguá, se opero solo 26 de los últimos 77 días.

Las demoras ya se están sintiendo en los bolsillos. El grupo Amanecer, el más grande de soja comercial china, ha anunciado que por estas demoras, cancelará la compra de casi dos millones de toneladas de Brasil.

“En un principio, China amenazó con cancelar 10 millones de toneladas, pero, como necesitan el producto y la Argentina comienza a cosechar sólo en mayo, se ven obligados a comprarnos a nosotros”, dijo Pereira Aedson, analista de mercado.

Se especula en el mercado que la medida es una forma de que la empresa pueda renegociar las cargas a precios más bajos.

“Brasil tiene serios problemas logísticos, pero la diferencia es que está tratando de solucionarlos. Sin embargo aquí la AFIP te hace perder 30 horas por buque por aplicar resoluciones de manera descabellada”, señaló un exportador argentino que prefirió el anonimato.

A la espera
Mientras tanto, los agricultores argentinos están retrasando sus ventas de la nueva cosecha de soja, esperando que los precios suban en la Bolsa de Chicago. Le han puesto precio sólo un 10% de su cosecha de soja frente al 30% a esta misma altura del año pasado.

“Este año los productores especularán con la fecha en la que venderán la cosecha debido a que necesitan los mayores precios posibles porque con las retenciones a las exportaciones sólo reciben un dólar que está en torno a los 3,20 pesos”, señaló Luis Etchehevere, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA).

Según el titular de la SRA, “los productores están comprando insumos con un tipo de cambio a $8,50 y comercializan la cosecha a $3,20. Es un acto de responsabilidad absoluta esperar en qué momento hay que vender para hacer rendir al máximo el producto”.

La temporada 2012/13 en Argentina también ha sido afectada por lluvias inusualmente severas que inundaron extensas áreas agrícolas en el año de cosecha y por un enero y febrero muy secos.

“Los costos implícitos en las exportaciones, debidos a las ineficiencias estructurales en la prestación de los servicios logísticos de la región, son un factor determinante para la competitividad del comercio internacional de comodities. Con un mercado de fletes deprimido como el actual, una espera de 40 días puede llegar a ser absorbida por un precio de los comodities que es poco frecuente. Sin embargo, con un mercado de fletes como el del 2008, por ejemplo, el costo de ese retraso, hubiese disipado todo el beneficio del exportador. El pasado diciembre, el gobierno de Brasil lanzo un plan de inversiones por u$s 26.000 millones para modernizar la infraestructura portuaria, buscando incrementar la eficiencia de los puertos a través de sociedades con compañías privadas apuntando a reducir, mediante inversión y gestión, los altos costos logísticos. En nuestros puertos up river, las inversiones públicas en infraestructura logística son una asignatura pendiente desde hace décadas”, expresó Juan Paberolis, especialista en temas portuarios y logísticos.

Por Agustín Barletti
27/03/13
TRANSPORT & CARGO

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio