Confirman extensa zona muerta en el golfo de México

Confirman extensa zona muerta en el golfo de México

Científicos apoyados por la NOAA y EPA mapearon la zona muerta del golfo de México, un área donde el agua marina tiene poco oxígeno, y determinaron que cubrirá 5.052 millas cuadradas este verano, aproximadamente el tamaño de Connecticut.

Científicos apoyados por la NOAA y EPA mapearon la zona muerta del golfo de México, un área donde el agua marina tiene poco oxígeno, y determinaron que cubrirá 5.052 millas cuadradas este verano, aproximadamente el tamaño de Connecticut.

Esta superficie se encuentra dentro del rango previsto de 4.633 a 5.708 millas cuadradas pronosticado por un conjunto de modelos patrocinados por la NOAA, y confirma su exactitud y utilidad para orientar la gestión de los nutrientes en la cuenca del río Mississippi.

La zona muerta de este año es menor que la del año pasado, que cubrió 5.840 millas cuadradas, pero es mayor que el objetivo de menos de 1.900 millas cuadradas establecido por el Grupo de Trabajo de Nutrientes de la Cuenca del Golfo de México/Mississippi (Hipoxia). Esto implica que los nutrientes de la cuenca del río Mississippi continúan afectando los recursos costeros de la nación y los hábitats en el Golfo.

El grupo de trabajo está formado por cinco agencias federales, 12 estados y las tribus de la cuenca del río Mississippi/Atchafalaya. Fue creado en 1997 para reducir y controlar la hipoxia en el golfo de México.

La mayor zona muerta del golfo de México se registró en 2002, cuando abarcó 8.481 millas cuadradas, mientras que la más pequeña, de apenas 15 millas cuadradas, fue observada en 1988. El tamaño promedio de la zona muerta en los últimos cinco años fue de 5.500 millas cuadradas.

 

 

 

“Las zonas muertas”, también llamadas zonas hipóxicas, son causadas por el escurrimiento de nutrientes provenientes de las actividades humanas agrícolas y de otros tipos en las cuencas, y son muy afectadas por las descargas de los ríos. Estos nutrientes estimulan un crecimiento excesivo de algas que se hunden, se descomponen y consumen el oxígeno necesario para sostener la vida en el Golfo.

“Los niveles de descarga del río Mississippi y los datos de nutrientes asociados suministrados en mayo por el USGS, indicaban una zona hipóxica de tamaño promedio en base a las fuentes que alimentan el crecimiento de algas en la zona muerta a mitad del verano”, dijo la Dra. Nancy Rabalais, directora ejecutiva del Consorcio de Universidades Marinas de Luisiana (Lumcon), quien lideró el viaje de exploración. “Si las fuertes lluvias en la zona norte del medio oeste en junio y el registro de alta concentración de nitratos en el río Mississippi en Baton Rouge del 18 de julio hubiesen coincidido con el estudio posterior, lo más probable es que la zona hubiera sido mayor. La alta biomasa de fitoplancton y la gran zona de agua más dulce hubieran conducido finalmente a más hipoxia en el fondo.”

El mapeo de la medición anual de la zona muerta proporciona un registro científico crítico de la tendencia de hipoxia en el Golfo, y también es el principal indicador de progreso utilizado por el Grupo de Trabajo de Hipoxia para determinar si están dando resultado los esfuerzos para reducir la carga de nutrientes aguas arriba en la cuenca del río Mississippi.

“El número de zonas muertas en todo el mundo ha ido en aumento en las últimas décadas y en la actualidad asciende a más de 550”, escribió Rabalais en su análisis detallado de la zona hipóxica del Golfo 2014. “La zona muerta en la costa de Louisiana es la segunda mayor zona hipóxica costera causada por el hombre en los océanos del mundo, y se extiende desde la desembocadura del río Mississippi en aguas de Texas, y con menos frecuencia pero cada vez más a menudo, hasta el este del río Mississippi.”

“Este tradicional crucero cartográfico anual ha sido el eje de los esfuerzos para comprender las causas, formular soluciones y hacer un seguimiento de los avances relacionados con la mayor zona hipóxica de América del Norte”, destaca Ben Scaggs, director de la EPA en el Golfo de México. “Nuestra oficina se complace en asociarse con la NOAA para financiar el crucero este año, que ayudará a garantizar la continuidad de esta importante información que proporciona una base para los esfuerzos regionales de restauración entre las agencias.”

La zona hipóxica de la costa de Louisiana y Texas se forma todos los veranos y amenaza el ecosistema que apoya a valiosas pesquerías comerciales y recreativas del Golfo. La investigación financiada por la NOAA en la última década muestra la hipoxia provoca la pérdida de hábitats, el desplazamiento de los peces (incluidos el langostino y la corvina) de sus zonas preferidas, y una disminución de la capacidad reproductiva de algunas especies. (Fis.com)

12/08/14

 

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