La colonia pesquera local está al borde de la extinción y se buscan alternativas para que lanchas amarillas de otros puertos puedan amarrar en Necochea con el objetivo de reactivar al menos algunos de los eslabones de la cadena de extracción.
La colonia pesquera local está al borde de la extinción y se buscan alternativas para que lanchas amarillas de otros puertos puedan amarrar en Necochea con el objetivo de reactivar al menos algunos de los eslabones de la cadena de extracción.
Días atrás visitó Necochea el subsecretario de Pesca de la Nación, Tomás Gerpe, con el objetivo de conocer cuál es la problemática del sector pesquero local, que hace más de dos años ingresó en una crisis que parece no tener solución.
De las 14 embarcaciones amarillas que operaban en 2014 en el puerto local, por estos días sólo quedan dos o tres que trabajan regularmente, lo que provocó un gran impacto en la descarga, procesadoras, venta de hielos y otras actividades vinculadas.
Ante este panorama y con la clara percepción de que la situación es prácticamente irreversible para la colonia local, días atrás se invitó a Necochea a un funcionario de Pesca de la Nación con el objetivo de buscar alternativas para que la actividad pesquera no desaparezca de nuestra estación marítima.
Tras reunirse con el intendente Facundo López, algunos funcionarios del área de producción y representantes del sector pesquero, Gerpe señaló que el objetivo de su visita era “comprender la problemática del lugar, como para saber qué es lo que se puede hacer y hasta donde podemos involucrarnos”.
“Lo que vemos es que hay cuestiones que dependen completamente de la jurisdicción provincial”, indicó.
“Principalmente hay que ocuparse de un tema judicial que hay en la Suprema Corte de la provincia y que tiene que ver con la movilidad de los buques para que puedan operar (en Quequén)”, precisó.
Por otra parte, se refirió a la importancia “sobre la veda y restricción que hay para la pesca en el sector El Rincón y que tiene que ver con una resolución que se debe dar en ámbitos del Consejo Federal Pesquero”.
También se refirió a “la situación de las cooperativas que procesan pescado que no están atravesando el mejor momento y la posibilidad de reactivar la actividad la pesca costera”.
“Empezaremos a buscar soluciones conjuntas entre Nación, Provincia y municipio, teniendo en cuenta que dentro de nuestra Secretaría hay un área específica que es desarrollo territorial”, afirmó.
Pero Gerpe fue muy claro respecto a que “sin materia prima no tenés el resto, es decir que si no tenés los barcos que provean la materia prima, tenés que recurrir a puertos de otros orígenes”.
Una situación compleja
Uno de los empresarios del sector que participó en el sector fue el armador Hugo Obregoso, que fue uno de los perjudicados por la crisis de la pesca local, ya que en los últimos años debió dejar de operar en la estación pesquera local.
“En la actualidad prácticamente no hay actividad, ya que sólo operan en forma regular dos o tres lanchas”, señaló Obregoso, quien afirmó que él quedó fuera del circuito y debió instalarse en el Sur, a pesar de tener sus oficinas a cuadras del puerto local.
Indicó que a pesar de ser uno de los principales motores de la economía regional décadas atrás, en la actualidad la pesca se ha convertido prácticamente en un emprendimiento artesanal.
“Es muy triste”, dijo Obregoso y afirmó que “ya no tenemos más colonia pesquera”, por lo que opinó que no se puede reactivar la actividad. “Lo que se puede hacer es buscar alguna actividad alternativa”, señaló.
Dijo que una de las posibilidades sería permitir que la flota costera pueda desplazarse, algo que en la actualidad no se puede hacer debido a una resolución del Consejo Federal Pesquero por el cual cada lancha tiene un puerto base.
Señaló que uno de los principales problemas existentes en la actualidad es el conflicto existente por los intereses de las grandes empresas propietarias de naves de la flota de pesca de altura y las flotas costeras, cuestión que parece insalvable a menos que exista una intervención del estado.
Una crisis de décadas
El sector pesquero fue un importante motor del desarrollo económico del distrito de Necochea durante décadas.
Nuestra ciudad contó con una importante colonia pesquera que impulsó una gran cadena de producción integrada por los pescadores, astilleros, procesadoras de pescado, ferreterías navales, venta de hielo, etc.
En Necochea y Quequén existieron grandes factorías que empleaban a cientos y hasta miles de obreros: Sitar, Huemul, Engraulis, Argenpez, Surocean, Bajamar, Papa Falcone y Alfe Trade, entre otras.
A fines de los 70, sólo Huemul, empleaba unas 700 personas en distintos eslabones de la cadena de producción.
Ya en 2004 uno de los grandes problemas que enfrentaba la actividad en nuestra ciudad era la falta de infraestructura, ya que no había suficiente capacidad de refrigeración para la mercadería.
Para fines de la primera década de este siglo, los escasos ingresos de buques pesqueros a nuestra ciudad llevaron al cierre de Engraulis e Incoop, que funcionaba en la planta de Huemul.
Uno de los últimos eslabones que aún sobreviven es la descarga, que podría ver reactivada su actividad con la llegada de lanchas de otros puertos.(Ecosd Diarios)
18/08/16
