Con el aval del Gobierno, prolonga el “Caballo” Suárez su poder en el SOMU

Enrique Omar Suárez, a quien Cristina Kirchner definió hace tres años en su viaje a Angola como uno de sus sindicalistas “favoritos”, logró el aval del Ministerio de Trabajo para avanzar sin inconvenientes rumbo a su séptimo mandato al frente del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).

Enrique Omar Suárez, a quien Cristina Kirchner definió hace tres años en su viaje a Angola como uno de sus sindicalistas “favoritos”, logró el aval del Ministerio de Trabajo para avanzar sin inconvenientes rumbo a su séptimo mandato al frente del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).

Los opositores a Suárez, que lidera el gremio desde 1992 con puño de acero, se aferraban a la letra chica del estatuto para forzar su desplazamiento. Su argumento se respalda en el artículo 17 del SOMU, en el que se hace referencia a los afiliados que tengan causas judiciales en curso. Un fragmento del reglamento precisa: “La suspensión no privará al afiliado de su derecho a voto ni el de ser candidato a cargos electivos, salvo de encontrarse procesado o haber sido condenado judicialmente por la comisión de un delito en perjuicio de una asociación sindical de trabajadores”.

Hace unas semanas, la Sala 1 de la Cámara Federal confirmó el procesamiento de Suárez por bloquear puertos y presunta extorsión a empresas navieras. Lleva la causa el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, quien embargó los bienes del sindicalista hasta 5 millones de pesos. En la misma causa están procesados Rigoberto Suárez Cardoso y Jorge Agustín Vargas, ambos jerárquicos del SOMU y laderos del “Caballo”.

A pesar de lo que dice el estatuto, Suárez convocó a elecciones para el 19 de octubre. Ante la consulta de LA NACION, dio su propia interpretación de lo que expresa la norma: “No estoy procesado por joder a un sindicato. Estoy procesado por joder a una empresa y parar barcos. El llamado a elecciones está dentro de la ley, con los tiempos que contempla el ministerio [de Trabajo]”.

El marítimo Alejandro Giorgi, uno de los nueve gremialistas expulsados el año pasado por el congreso de delegados del SOMU, sospechó de una ayuda de la cartera laboral para favorecer a Suárez. “Hay alguien del Gobierno que lo sostiene. Viajó con Cristina a ver al Papa y ahora el Ministerio de Trabajo le avala la elección”, se quejó ante LA NACION.

Giorgi fue el sindicalista que denunció a Suárez por haber construido un holding de empresas a partir delSOMU. Salvo Elite Viajes, dedicada al turismo, el resto de las compañías están vinculadas a los negocios en el puerto, donde el “Caballo” se siente amo y señor. Una curiosidad: ni Giorgi ni el resto de los opositores jamás fueron citados a declarar por Canicoba Corral, que debería investigar el patrimonio de Suárez.

Con el camino allanado, Suárez buscará seguir en el SOMU. Tomó el poder en 1992 y podría asegurarse el mando hasta 2019. Un demócrata. “¿Qué culpa tengo si yo tengo los votos? El que quiera que presente listas y ojalá me pueda mandar a descansar”, ironizó ayer, confiado de que su liderazgo es eterno.(Por Nicolás Balinotti; La Nación)

13/07/15

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