La Casa de Altos Estudios instaló en el Museo del Faro maquetas del Galeón Golden Hind.
La Casa de Altos Estudios instaló en el Museo del Faro maquetas del Galeón Golden Hind.
La Universidad Nacional de la Patagonia Austral emplazó este fin de semana en el Museo del Faro, que funciona en Cabo Vírgenes, réplicas a escala 1 en 15 del Galeón Golden Hind y de la Nao Trinidad, dos embarcaciones que resumen la historia de la navegación y del frustrado intento de poblamiento del Estrecho de Magallanes en la época de la conquista.
Las réplicas, que fueron encargadas al maquetista Miguel Ángel Villalba, el mismo artista que realizó la reproducción a escala real de la Nao Victoria forman parte de un proyecto de la UNPA para reacondicionar las instalaciones que le fueron cedidas en comodato por la Armada Argentina y poner en valor toda la zona de Cabo Vírgenes a través de distintas acciones.
Cabe recordar que Cabo Vírgenes encierra en pocos kilómetros un invalorable patrimonio histórico y natural, tanto por la navegación como por los buscadores de oro, los restos arqueológicos de la Ciudad del nombre de Jesús y la reserva pingüinera.
En lo que respecta a la navegación, las embarcaciones replicadas son sumamente simbólicas, ya que con el Golden Hind el corsario británico Francis Drake asestó en 1578 un duro golpe al comercio que Españoles y Portugueses realizaban en aguas del Pacífico, generando la necesidad de poblar y fortificar el Estrecho de Magallanes.
HISTORIA DE UNA TRAGEDIA
Luego de la irrupción de Drake en el Pacífico, Francisco Álvarez de Toledo, virrey del Perú, organizó una expedición al mando de Pedro Sarmiento de Gamboa para perseguir al corsario británico. Si bien éste fracasó en su intento, logró convencer al virrey y luego al Rey Felipe II para relevar el Estrecho de Magallanes con el objetivo de poblarlo y fortificarlo para evitar este tipo de incidentes.
De una flota inicial de 23 embarcaciones, Sarmiento de Gamboa llegó al Estrecho de Magallanes en 1584 luego de incontables peripecias con cuatro de ellas y sólo dos se quedaron en el lugar – las Naos María y Trinidad- para dar origen a dos asentamientos: Ciudad del Nombre de Jesús y Ciudad del Rey Don Felipe, esta última ubicada a 60 kilómetros al sur de lo que hoy es Punta Arenas, en Chile.
EL MUSEO DEL FARO
El Museo de Cabo Vírgenes comenzó a funcionar en 2001 en lo que antiguamente era la Casa del Guarda Faro, ubicada junto a la torre que desde hace más de 100 años sirve de guía a las embarcaciones que surcan las aguas del Estrecho de Magallanes.
En las seis salas de este museo se reflejan las temáticas relacionadas al a la Región: Cartografía, Buscadores de Oro, Presencia de la Armada en al Zona, Presencia del Hombre Blanco e Indios; Negocios y Transportes; y Ubicación Geográfica.
Una referencia insoslayable de Cabo Vírgenes es el buscador de oro Conrado Anselborn – conocido también como ‘el ermitaño’- un entrerriano que vivió largos años en el lugar buscando el preciado metal, y que fue hallado sin vida el 12 de Mayo de 1992, a los 75 años de edad. De él se conservan sus zapatos, restos de pavas y mates, palas, picos y distintos utensilios que utilizó para buscar el oro, como así también notas de medios gráficos de todo el país que se vieron atraídos por este peculiar personaje.
El museo permanece abierto cada año desde los primeros días de octubre y hasta el 30 de Marzo y puede ser visitado en forma totalmente gratuita en el horario de 9:00 a 18:00, pudiendo acceder incluso hasta el extremo superior del faro.
Cabo Vírgenes se encuentra ubicada en el extremo austral del territorio continental argentino, a 130 kilómetros al sur de Río Gallegos. La presencia en la zona de comunidades indígenas en el pasado; las incursiones de exploradores europeos desde el Siglo XVI; y la fundación en 1584 de la Ciudad del Nombre de Jesús dejaron un registro arqueológico e histórico que es de singular importancia científica y social para el país y el mundo.
22/12/09
EL PERIODICO AUSTRAL
