Nuestro país ha participado activamente en las negociaciones para crear una Organización Regional de Pesca para el Pacífico Sur (ORP). Para Chile, uno de los principales objetivos es conservar la principal pesquería nacional, el jurel.
Nuestro país ha participado activamente en las negociaciones para crear una Organización Regional de Pesca para el Pacífico Sur (ORP). Para Chile, uno de los principales objetivos es conservar la principal pesquería nacional, el jurel.
El año 2006, nuestro país, junto a Nueva Zelanda y Australia, comenzó a gestar una de las negociaciones pesqueras internacionales más importantes en la que participa Chile, luego del reconocimiento de las 200 millas marítimas como Zona Económica Exclusiva (Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar): la creación de una Organización Regional de Pesca para el Pacífico Sur (ORP), la cual constituye una instancia multilateral que permitirá regular la pesca en alta mar fuera de las 200 millas.
Para Chile, su constitución está relacionada con lograr la sustentabilidad de la principal pesquería del país, el jurel (Trachurus murphyi). En ella participan 24 países costeros del Pacífico Sur y hasta ahora se han realizado cinco rondas de negociaciones, siendo la última la realizada desde los días 10 y 14 de marzo en Guayaquil (Ecuador).
El texto propuesto por el presidente de la Conferencia de Negociación, el neocelandés, Bill Mansfield, recoge varios aspectos de interés para Chile, partiendo de la base de la preservación de la soberanía de la Zona Económica Exclusiva (ZEE), aplicándose las medidas de la ORP sólo en alta mar.
De acuerdo con la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes), de los puntos a destacar, se encuentra el establecimiento de una instancia de negociación en el área occidental y oriental a través de Unidades Subregionales de Administración Pesquera. En ella se establece un sistema de toma de decisiones en que los países costeros tienen mayores posibilidades de influir.
El texto también considera la compatibilidad entre las medidas acordadas por la ORP y las de conservación tomadas por los países ribereños, entre otras temáticas.
Desde el 30 de abril al 4 de mayo del año pasado, se llevó a cabo la tercera reunión, en Reñaca, Chile, donde a juicio de la entidad gremial, representada en esa oportunidad por su gerente, Luis Felipe Moncada, se acordaron medidas provisionales que fueron “muy desfavorables para nuestro país”, en lo relativo a la pesca pelágica, ya que propiciaron que un número cada vez mayor de barcos factorías ingresen a capturar jurel en aguas del Pacífico Suroriental.
En la ocasión, los países participantes decidieron, en vez de congelar las capturas, fijar un límite en Toneladas de Registro de los barcos pesqueros, “medida perjudicial para el país, ya que los buques factoría tienen mucha más capacidad que las naves que operan en la ZEE”. Además se fijó como plazo de marzo a diciembre de 2007 para que las embarcaciones interesadas en capturar a futuro en alta mar demuestren presencia en el área, lo que resultó un incentivo para el aumento de las capturas.
De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidad para la Agricultura y la Alimentación (FAO), hasta el año 2005, Chile tenía el 86% de las capturas de jurel a nivel mundial, la cual se habría rebajado a un 63% en el último año, según cifras extra oficiales, lo que se produce debido a que mientras Chile toma medidas de protección, como congelar la flota y las capturas, los demás países hacen lo contrario, ingresando más barcos y tratando de obtener mayores capturas.
Todos concuerdan que el futuro de este importante recurso está en riesgo. Al respecto existen diversas posturas que explicarían dicha situación; la captura indiscriminada por parte de flotas extranjeras (principalmente de la Comunidad Europea, China, Corea, Islas Faroe) que, a diferencia de nuestro país, no aplican medidas de conservación; alteraciones de carácter oceanográfico de la temperatura del mar que estaría produciendo que las especies que habitan en el mar busquen áreas donde les sea más propicio vivir; y la disminución del alimento que se encuentra en el mar adyacente o dentro de la ZEE, lo que provocaría que los peces emigren a otros lugares, por nombrar algunos factores.
Durante la reunión de Guayaquil, nuestro país puso sobre la mesa uno de los principales puntos de interés local, como es la discusión de la extracción del jurel. Se habló del establecimiento de cuotas globales y sus asignaciones, argumentando que es imposible concebir biomasas separadas de este recurso en aguas internacionales y exclusivas, por tratarse de una especie transzonal, que entra y sale de la ZEE.
Uno de los resultados obtenidos de esta reunión fue la instalación de un cronograma en el cual se anotaron tres reuniones más de la ORP. El próximo encuentro se realizará en octubre en Canberra (Australia), posteriormente, en marzo del 2009 en Santiago (Chile), para cerrar en Nueva Zelanda, con una fecha aún no definida. “Este cronograma es importante, ya que no se puede estar negociando eternamente, porque mientras uno negocia los demás países siguen incrementando sus flotas y capturas, sin poner medidas de administración ni ejercer controles. Es fundamental que exista un objetivo y una intención decidida de finalizar”, sostiene el gerente general de la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca), Héctor Bacigalupo, quien se aventuró a decir que a fines del próximo año se deberían ver resultados concretos. “Sería indispensable, ya que se podría empezar a poner orden a la pesquería en aguas internacionales”, añade.
Los países costeros del Pacífico Este, que forman parte de la Comisión Permanente del Pacífico Sur (CPPS), y que son Colombia, Ecuador, Perú y Chile, tienen una posición común, lo que a juicio de los representantes nacionales es importante. También se destaca el rol más activo de los co-patrocinantes, Australia y Nueva Zelanda, en cuanto a ir apoyando las posiciones. De todas formas se mantienen las diferencias con algunos de los países de aguas más distantes.
De acuerdo con el presidente de la Asipes, Rodrigo Sarquis, la posición del sector privado es cauto, ya que "en cada reunión en la que hemos asistido existe mayor interés por participar en la pesquería del jurel, y en esta reunión aparecieron países nuevos: Colombia y Venezuela, que apoyan a Cuba a reiniciar sus operaciones en esta pesquería, las que cesaron hace más de 15 años. Entonces, en la medida que se incorporan más países a la negociación, más difícil se va a hacer conciliar intereses distintos", asegura.
Durante la próxima reunión en tierras australiana, Chile insistirá en su posición respecto de cuotas de captura y asignación.
04/06/08
PESCA AL DIA
