Intentando despojar la situación de todo tono dramático, el canciller chileno Alejandro Foxley anunció ayer que su embajador en Perú fue llamado a Santiago a informar, lo que no significa su retiro. El llamado se hizo un día después de que Perú oficializara su pretensión limítrofe con Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que fue precedido en ambos países por una escalada verbal que obligó a poner paños fríos.
Intentando despojar la situación de todo tono dramático, el canciller chileno Alejandro Foxley anunció ayer que su embajador en Perú fue llamado a Santiago a informar, lo que no significa su retiro. El llamado se hizo un día después de que Perú oficializara su pretensión limítrofe con Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que fue precedido en ambos países por una escalada verbal que obligó a poner paños fríos.
Foxley puntualizó que se busca asegurar "que lo ocurrido nos permita una buena defensa y una normalidad en las relaciones con los países vecinos", descartando el envío de una nota de protesta ante el gobierno de Alan García.
Mientras la cancillería chilena desplegaba réplicas diplomáticas, Michelle Bachelet optó por referirse al tema en un escenario que bien conoce como hija de general y ex ministra de Defensa. Rodeada de altos jefes militares, en un encuentro con jóvenes conscriptos, afirmó: "Yo ya hablé ante el país. Hemos señalado que no tenemos temas pendientes… y haremos conocer nuestra postura como corresponde".
La situación se tornó más aguda no sólo por las voces nacionalistas que en ambos países salieron a copar los medios, sino por el proyecto de ley que Alan García envió al Congreso peruano -sólo tres días antes de la presentación ante La Haya- para "precisar" el límite fronterizo de Tacna. Lo que también impone la calma es la proyección del conflicto por una zona rica en recursos ictiológicos. Según el canciller peruano José García Belaunde, el diferendo puede dilatarse por "unos cinco o seis años". Y ello porque Chile centrará su defensa en la incompetencia de la corte de Holanda.
Esa demora es la que inquieta a Bolivia, el tercer actor del conflicto que se arrastra desde que Perú y Bolivia fueron derrotados por Chile en 1879 en la Guerra del Pacífico, y en la que el segundo país perdió su acceso al mar. Para La Paz, el actual escenario es el peor ya que interrumpe la agenda bilateral acotada entre Evo Morales y Bachelet.
Lo anterior fue descartado por el canciller García Belaunde, quien afirmó que "la demanda de Bolivia tiene que ver con mar chileno y no sobre mar peruano". Y habló sobre el tema más sensible, que la eventual salida al mar de Bolivia no se va dar necesariamente por Arica, ciudad chilena fronteriza con Perú. Y si así fuera, acotó, tendría que ser por aguas chilenas.
Por Mónica González
Fuente: SANTIAGO CORRESPONSAL
18/01/08
CLARIN
