La Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes) estima que las ganancias para quienes están involucrados en las mafias que se dedican a la pesca ilegal y su comercialización pueden llegar a los USD 30 millones anuales. Por este motivo, la asociación insta a las autoridades a no decaer en los esfuerzos para fiscalizar y castigar a los responsables de este delito que impide la recuperación de las pesquerías y recursos afectados.
La Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes) estima que las ganancias para quienes están involucrados en las mafias que se dedican a la pesca ilegal y su comercialización pueden llegar a los USD 30 millones anuales. Por este motivo, la asociación insta a las autoridades a no decaer en los esfuerzos para fiscalizar y castigar a los responsables de este delito que impide la recuperación de las pesquerías y recursos afectados.
El reclamo de Asipes surge tras los incidentes ocurridos en los últimos días en los terminales pesqueros artesanales de Santiago, Valparaíso y Talcahuano, donde comerciantes y pescadores artesanales se opusieron por la fuerza a fiscalizaciones del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca).
La cifra presentada por Asipes sólo corresponde a los ingresos por la extracción y venta del recurso merluza sin acreditación de origen, pues de acuerdo a un estudio realizado este año por la ONG Centro de Desarrollo y Pesca Sustentable (Cedepesca) en Chile se extraen en torno a 20.000 toneladas de merluza común de forma ilegal.
La pesca o extracción ilegal de recursos pesqueros hace referencia al delito de obtener pescados o mariscos de manera indebida, fuera de autorizaciones de pesca o robado desde zonas de cultivo o áreas de manejo, sin conciencia sobre su recuperación y afectando la sustentabilidad de dichas especies.
“Las cuotas de pesca tanto para el sector artesanal como para el industrial están construidas bajo la lógica de protección y recuperación de las especies, con el objetivo que sean un recurso renovable y factible de generar trabajo para todos quienes participan de él”, explica Macarena Cepeda Godoy, jefa de sustentabilidad de Asipes.
En el caso de la merluza, la cuota para los pescadores artesanales es de 9.200 toneladas, pero se extrae ilegalmente tres veces esa cifra, “por lo que de no mediar un cambio en esta tendencia, la merluza terminará extinguiéndose”, apunta la especialista.
Por esta razón, Asipes respalda el creciente número de fiscalizaciones que se están ejecutando en diferentes terminales pesqueros para acreditar el origen legal de los pescados y mariscos que allí de comercializan.
“La pesca ilegal es un delito gravísimo y no es posible condicionarla a que las cuotas son pequeñas. El problema radica en la cantidad de embarcaciones que dispone la flota artesanal, donde hay muchos para muy pocos peces”, recalca la jefa de Asuntos Públicos de Asipes, Verónica Ceballos Barrón.
En tanto, señala que la pesca está libre de pesca ilegal, dado que la flota es monitoreada por la autoridad vía GPS, y tiene certificación de descarga y trazabilidad de todos sus productos.
“Culpar a la industria pesquera del deterioro de esta pesquería es buscar desviar la atención del problema de fondo”, enfatiza Ceballos.
Desde la asociación recuerdan que el sector artesanal posee una zona de exclusión de 5 millas para capturar sus recursos, y destacan que en la actualidad, el 60 % de los recursos pesqueros chilenos se encuentra asignado a este sector productivo. (Fis.com)
05/07/16
