Concentración de “lagartos peces” en el glaciar Tyndall es la mayor de todo el planeta.
Concentración de “lagartos peces” en el glaciar Tyndall es la mayor de todo el planeta.
Si hay un emblema regional que identifica a Ultima Esperanza, ése sin duda es el milodón. Sin embargo, este icono turístico pronto quedaría relegado en un virtual segundo plano a la luz de la abundancia de ictiosaurios fosilizados descubiertos en el glaciar Tyndall, dentro del Parque Nacional Torres del Paine.
Los ictiosaurios son “lagartos peces” que existieron hace unos 120 millones de años, y de ahí el nombre del proyecto chileno-alemán a cargo de su hallazgo: “Ictiosaurios del Jurásico superior-Cretácico inferior en el Parque Nacional Torres del Paine”. En la iniciativa participan la Universidad de Heidelberg, el Museo de Historia Natural de Karlsruhe, el Instituto Antártico Chileno (Inach) y la Corporación Nacional Forestal (Co-naf).
Bastante satisfacción, alegría y -por qué no decirlo- orgullo había ayer en el grupo de investigadores tras su reciente trabajo de campo en este privilegiado sector del planeta. Allí yacen los ejemplares íntegros más australes a la fecha, en formaciones de roca sedimentaria más duras que el hierro, por lo que seguirán un buen tiempo antes de lograr extraer algún ejemplar.
Al igual que en los dos veranos anteriores de campaña, el clima les impidió trabajar la mitad del tiempo, por lo que desde 2008, en unos 30 días efectivos de trabajo, han hallado una treintena de ejemplares: uno por día. Esto dista mucho de las mejores localidades de ictiosaurios en el mundo, donde es posible encontrar uno o dos ejemplares bien preservados por año.
“Es algo fenomenal de haber encontrado tantos especímenes, más de 30 individuos de ictiosaurios (34) además de muchos fósiles asociados”, destaca el paleontólogo Eberhard “Dino” Frey, del Museo de Historia Natural de Karlsruhe. Hallar una concentración tan alta de ictiosaurios es algo único en el mundo, no conozco ninguna otra localidad con tantos individuos, lo que lo hace como un cementerio de ictiosaurios en esta localidad”.
El especialista relaciona este fenómeno con la geología de este sitio y hoy trabajan algunas hipótesis al respecto.
“Joyas” paleontológicas
Los científicos reiteraron el haber hallado este año un ictiosaurio con un embrión en su interior, lo que podría marcar una evolución respecto a clásicas madres con 15 ejemplares en su barriga. Además figuran como “joyas del tesoro paleontológico” el hallazgo de restos de médula (tejido blando) preservada entre huesos y el fósil de un ictiosaurio más antiguo, del período Jurásico.
La presencia de aletas aisladas allí les hace pensar incluso que pudo haber un depredador mayor que podría habérselas extraído antes de devorarlos.
Marcelo Leppe, jefe del Departamento Científico del Inach, atribuyó este rico afloramiento a una condición tectónica que los favoreció, con la separación de estructuras geológicas: “y se formó un mar profundo entre Sudamérica y la Antártida. Este dejó rocas que fueron capturando cosas de su alrededor y también otras que estaban en el mismo mar”. Lo compara a “una persona que pasó cazando mariposas con una red y capturó todos estos organismos”.
Los eventos que producen fosilización no son regulares sino que al azar, por lo que las probabilidades de que se sedimente todo con tal cantidad de organismos distintos juntos en un mismo lugar es muy baja.
Para Leppe, esto es parte de la historia de Antártida y Sudamérica conectados, lo cual ocupará un espacio importante en el proyectado museo antártico de clase mundial, que se construiría en la Costanera. Asimismo, remarcó que este atractivo hallazgo abrirá una nueva ventana al turismo de intereses especiales.
Pese al apoyo del gobierno alemán, el Inach y la Conaf en el proyecto ictiosaurios, el paleontólogo Wolfgang Stinnesbeck, de la Universidad de Heidelberg, manifestó que les gustaría el apoyo logístico de más instituciones. Ello, dada la lejanía del sector y el no haber podido extraer una prehistórica aleta, que podría ser de una nueva especie de ictiosaurio.
El germano tampoco entiende cómo Chile no produce científicos en los campos de Paleontología y Geología con tantos “tesoros” a la vista.
15/02/10
LA PRENSA AUSTRAL

