Cecilia Castaños: “Somos un país con escaso desarrollo acuícola”

Cecilia Castaños: “Somos un país con escaso desarrollo acuícola”

Investigadores y productores reclaman un Plan Nacional que se instrumente más allá de las gestiones de gobierno. A nivel internacional la actividad crece geométricamente. En la Argentina todavía es embrionaria.

Investigadores y productores reclaman un Plan Nacional que se instrumente más allá de las gestiones de gobierno. A nivel internacional la actividad crece geométricamente. En la Argentina todavía es embrionaria.

Durante dos días se desarrollaron en Puerto Madryn las Jornadas de Actualización en Comercio Pesquero y Acuícola organizadas por la Facultad Regional Chubut de la Universidad Tecnológica Nacional con la disertación de funcionarios de la FAO, INFOPESCA, Dirección Nacional de Acuicultura, especialistas en Certificación de Productos Pesqueros Orgánicos, entre otros.

La temática se centró en dos ejes, por un lado la situación del comercio mundial y los desafíos actuales que imponen los mercados para ingresar en ellos y, por otro lado, se analizó la situación regional respecto de la certificación de los productos de la acuicultura.

Varios fueron los paneles de debate en los que se expuso sobre el crecimiento geométrico que ha tenido la acuicultura a nivel internacional en las últimas décadas y parece ser el camino que el mundo sigue sin poner el peligro recursos naturales al tiempo que se consolida como unidades de negocios, mientras que en la Argentina su desarrollo está recién en etapa de germinación. Y, dentro de la acuicultura la maricultura es hoy apenas una gota en el mar.

La investigadora del Criadero de Especies Marinas CRIAR, Lic. Cecilia Castaños, que además forma parte del Instituto de Biología Marina y Pesquera "Almirante Storni", admitió que “comparado con el resto de los países, tanto a nivel regional como mundial, la Argentina con su producción cercana a las 3.000 toneladas anuales es un país con un muy escaso desarrollo acuícola”.

Planteó como principal desafío, organizarse, “cuando hayamos logrado eso, recién podremos ponernos metas más mensurables. Hablando de la maricultura, estamos todos muy desparramados a lo largo de la Patagonia, lo mismo ocurre con los productores acuícolas. Yo también formo parte de la Asociación Argentina de Acuicultura y creemos que la mejor forma de organizarnos es a través de un Plan Nacional de Acuicultura”, aseguró.

Castaños sostuvo que en las últimas reuniones “llegamos a la conclusión de que para poder tener un plan que se cumpla y se mantenga en el tiempo, esto se refiere más que nada a los cambios de gobiernos posibles, es que debe estar regulado por una Ley Nacional”, demandó.

Asimismo, la expositora reveló que “esto lo planteamos a nivel nacional al Subsecretario de Pesca y estuvieron de acuerdo en principio en darnos su apoyo, y ahora estamos trabajando en la elaboración de un documento para que ellos lo puedan estudiar y ver de qué forma se pueden conseguir fondos para empezar a diseñar y bosquejar un plan nacional”.

Consideró que para lograrlo se requerirá de un debate amplio de todos los ámbitos, tanto del estatal como del sector privado, “llamando a todos los que quieran participar para acordar formas de organización que nos lleven a construir entre todos este plan del que hablamos”.

No hay articulación
El punto de partida fundamental “es definir qué especies queremos, podemos y necesitamos desarrollar. El análisis debe incluir los sitios con los que contamos para llevar a cabo estos proyectos, y después a qué tipo de productor, artesanal o industrial, podrían estar dirigidos los distintos proyectos”, opinó la licenciada Castaños. “Una vez definido esto surge todo el resto, en cuanto a los tipos de mercado a los que vamos a apuntar y hacia adonde orientar las capacitaciones e investigaciones”, afirmó.

En esta línea de razonamiento estimó que sentar las bases “se debe hacer con la presencia del Estado y los productores, y eso nos va a permitir articular lo que hasta ahora se viene haciendo en forma desarticulada, cada uno por su lado. Esto lo digo sin mala intención hacia nadie, sólo describo la realidad”.

Desafíos y oportunidades
Con respecto a las producciones en el área de maricultura, y también de acuicultura en general, no siempre se cumple con lo establecido que es la inscripción en el RENACUA, este es un registro de acuicultores y proyectos que después le permite a la Nación tener los datos oficiales de cuánto y qué es lo que se produce en el país.

En cuanto a la clasificación de zonas la expositora dijo que “se sigue avanzando y hay un fuerte apoyo del Estado en cumplirlo, como siempre hay obstáculos, como por ejemplo la falta de laboratorios habilitados, no porque no se quiera dar la habilitación sino que se debe cumplir con un protocolo muy exigente de requisitos”.

Mientras la experiencia internacional muestra que la acuicultura se inserta cada vez más fuertemente en el comercio de pescados, en nuestro país no se sale de la etapa experimental. “Es difícil estimar que es lo que va a pasar en Argentina de acá a diez años, él mundo puede ir por un lado y la Argentina por otro, y no sería sorpresa. Si nos subimos al tren, es una muy buena oportunidad, quienes estamos en este tenemos la firme voluntad que la actividad crezca. Además hay que aprovechar la experiencia y desarrollo de otros países, incluso para no transitar por caminos que llevaron a errores”, concluyó.
Por Nelson Saldivia / Fotos de Diego Izquierdo y Nelson Saldivia

05/04/10
REVISTA PUERTO

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