Caso Pesantar dejará a Nissui en situación ilegal

Caso Pesantar dejará a Nissui en situación ilegal

A fines del año pasado, el entonces gerente de operaciones de Pesantar, ex Nissui Argentina), Juan Benegas, presentó una denuncia ante la Cancillería Argentina y la Subsecretaría de Pesca de la Nación, en la que informó una posible vinculación entre la firma japonesa y un buque que había operado en las Islas Malvinas.


A fines del año pasado, el entonces gerente de operaciones de Pesantar, ex Nissui Argentina), Juan Benegas, presentó una denuncia ante la Cancillería Argentina y la Subsecretaría de Pesca de la Nación, en la que informó una posible vinculación entre la firma japonesa y un buque que había operado en las Islas Malvinas.

El hecho, del que también fueron notificados la Embajada de Japón y la oficina central de Nissui en Tokio, implica una violación de la Ley Federal de Pesca, que prohíbe a las empresas operar en la Argentina y en las Islas Malvinas en forma paralela.

FIS tuvo la oportunidad de mantener una charla con el Sr. Juan Benegas, en la que el exgerente de Pesantar brindó información sobre la situación en que se encuentra la denuncia presentada el 22 de diciembre de 2014, vinculada con la pesca en Malvinas de un barco de otra compañía del grupo Nissui, la firma chilena Empresa de Desarrollo Pesquero de Chile S.A. (Emdepes).

Juan Benegas: Estoy en condiciones de confirmar que desde el viernes 13 de febrero, la autoridad de aplicación, que es la Subsecretaria de Pesca de la Nación, tiene todas las pruebas para aplicar la sanción a Nissui.

Ahora solo falta que se ordenen las pruebas obtenidas, de tal manera que la sanción no tenga fisuras legales que le permitan a Nissui escapar de ella. Sería intolerable que Nissui, además de pescar ilícitamente en Malvinas mientras pescaba en la Argentina, logre eludir la sanción por un error legal administrativo al presentar las pruebas que argumentarán la sanción, que es la aplicación del artículo 28 de la Ley Federal de Pesca.

Además, no solo implica aplicar la sanción a Nissui, que es básicamente que pierden los permisos de pesca y cuotas, sino que también se generarían otras acciones legales, porque lo pescado en Malvinas por una empresa chilena da lugar además a otras contravenciones que la Justicia deberá evaluar, investigar, reunir pruebas y sancionar.

Esas otras causas potencialmente pendientes serán posteriores a la aplicación de la sanción primera a Nissui, que es la quita de permisos, cuotas y multa.

FIS: ¿Qué documentación ha podido aportar a la causa la Cancillería Argentina?

JB: Entre los elementos obtenidos de forma legal por la Cancillería Argentina figuran:

1-Comprobación de la relación económica entre Nissui de Japón, Pesantar de Argentina y Emdepes de Chile (información suministrada por la Embajada de Japón a la Cancillería Argentina).

Esta relación está confirmada hasta el 9 de enero de 2015, fecha en que se vendió Pesantar.

Cabe reecordar que la pesca ilegal por parte de Emdepes fue en el año 2014, al igual que mi denuncia.

2- Confirmación de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) de Chile sobre la propiedad por parte de la sociedad Emdepes, del grupo Nissui, del buque F/V Unión Sur.

3- Posiciones satelitales donde ubican al buque F/V Unión Sur pescando en Malvinas.

Todo esto sustenta mi denuncia fundada en el reporte de un directivo de Nissui, en el que informaba la pesca del F/V Unión Sur en la zona de Malvinas, con licencia británica, a los directivos de Nissui en Tokio y les pedía mantener la información en secreto para los argentinos.

FIS: Teniendo la confirmación de la Cancillería, la Embajada de Japón y Subpesca, ¿cuál sería el próximo paso?

JB: He verificado personalmente que se cuente con todas las pruebas, sólo falta que se aplique el artículo 28 de la Ley Federal de Pesca.

Aquí el Gobierno argentino tiene una gran oportunidad para demostrar que la soberanía no es sólo un discurso político y sentar un gran precedente, ya que sería la primera vez que se logra demostrar un ilícito de esta índole contra la soberanía, y aplicar la sanción.

Esto no afecta la posición de Inglaterra ni de la Argentina respecto de Malvinas, dado que sólo está involucrada una empresa privada japonesa (Nissui) que violó una ley de un país.

También es importante destacar que Nissui en su página oficial tiene un sector dedicado a Códigos de Ética.

Como ya he demostrado, no solo rompieron las leyes argentinas, también involucraron a un país hermano, Chile, y además rompieron sus propios Códigos de Ética, algo que, si se tiene en cuenta que estamos hablando de una empresa japonesa líder a nivel mundial que cotiza en la Bolsa de Valores de Tokio (JPX), es una falta gravísima.

FIS: Por lo que expone, ¿estaríamos ante dos problemas: uno sería el que las autoridades argentinas están procesando con el objetivo de demostrar un acto ilegal, y por otro lado, un problema a nivel internacional sobre la forma en que Nissui está operando?

JB: Creo que los próximos directivos de Nissui deberán aprender que el error no fue mandar un mail pidiendo mantener en secreto un ilícito y luego ser denunciados, sino que el grave error es no cumplir con las leyes de los países donde tienen sus filiales, aprovechándose de la necesidad de inversión que tienen los países donde estas operan.

No tengo dudas de que las autoridades argentinas le demostrarán al mundo y al sector pesquero -en especial- que las leyes sobre  la soberanía se deben cumplir, o asumir las consecuencias.

Espero que en una próxima reunión pueda confirmar la aplicación de la sanción por parte del Gobierno de mi país.

FIS: ¿Usted esperaba que Nissui Tokio reconociera el error y se rectificara?

JB: He trabajado muchísimo años con los japoneses y podría decir que Japón es uno de los pocos países del mundo donde la gente y las empresas hacen valer su palabra y sus códigos de ética. No puedo entender aún la reacción de Nissui al dar la orden de despedirme e intentar tapar todo con una negociación rápida que le permita salirse de la Argentina.

Hasta el momento, he asumido personalmente el mayor costo debido a que Nissui Head Office (Tokio) instruyó a Pesantar para que me despidieran sin causa el 5 de enero de 2015. Es increíble ser despedido en tu propio país por defender la soberanía argentina y el honor japonés. En Japón llaman a esto hacerse el “seppuku” y no tengo problema en morir gloriosamente, pero yo esperaba al menos que alguien en Japón se hiciera el “harakiri” y asumieran el error públicamente con las disculpas del caso.

En resumen, y para finalizar, di pasos muy simples y claros:

• El 22 de diciembre de 2014 realicé las denuncias ante la Cancillería Argentina y la Subsecretaría de Pesca de la Nación.

• El 29 de diciembre de 2014 aporté las pruebas ante el embajador Daniel Filmus, secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, quien me había citado.

• El 1 de enero de 2015 envié una nota al embajador de Japón en la Argentina solicitando su ayuda, y obtuve como respuesta: “Gracias por su información”.

• El 4 de enero de 2015 envié un mail a los directivos de Nissui Head Office (Tokio), en la que les informé sobre mis acciones antes mencionadas, incluida mi carta al embajador de Japón, y les pregunté: ¿”Qué japoneses de Nissui traicionarían la soberanía de Japón?”

• El 5 de enero de 2015 fui despedido, después de 26 años de dedicación al grupo Nissui.

FIS: ¿Qué espera de todo esto?

JB: Que la Argentina demuestre que es un país serio y tome las medidas que corresponde, y que Nissui muestre si realmente es una empresa seria disculpándose por lo actuado y rectifique la forma en que algunos de sus directivos están llevando adelante los negocios a nivel mundial. (Fis.com)

24/02/15

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