Cancelan un acuerdo de gas y petróleo con el Reino Unido

Cuando faltan seis días para el 25° aniversario de la guerra de Malvinas, el gobierno de Néstor Kirchner lanzó una ofensiva política contra el gobierno británico: por medio de una comunicación formal cursada a la administración de Tony Blair, el Presidente dio por terminada ayer la cooperación con Gran Bretaña en materia de exploración y explotación de hidrocarburos en el Atlántico Sur, amparada bajo el “paraguas de soberanía” que rige las relaciones diplomáticas desde 1990.

Cuando faltan seis días para el 25° aniversario de la guerra de Malvinas, el gobierno de Néstor Kirchner lanzó una ofensiva política contra el gobierno británico: por medio de una comunicación formal cursada a la administración de Tony Blair, el Presidente dio por terminada ayer la cooperación con Gran Bretaña en materia de exploración y explotación de hidrocarburos en el Atlántico Sur, amparada bajo el “paraguas de soberanía” que rige las relaciones diplomáticas desde 1990.

En los hechos, la medida, anunciada por el canciller Jorge Taiana, busca quitar legitimidad a una situación que, de acuerdo con la explicación oficial, se daba desde el mismo momento en que se acordó trabajar coordinadamente en la materia: la entrega de manera unilateral, por parte del gobierno británico, de licencias de exploración petrolífera y gasífera en el área de conflicto.

“La decisión argentina pone fin a un instrumento con el cual el Reino Unido pretendió justificar su ilegítimo y reiterado accionar unilateral explorando áreas de la plataforma continental argentina con el propósito de explotar recursos que pertenecen a los argentinos”, dijo Taiana al anunciar la medida en una conferencia de prensa en la Casa Rosada.

"La declaración conjunta establecía que [la exploración] debía realizarse en las áreas marítimas sujetas a una disputa de soberanía pero el Reino Unido pretendía limitar la cooperación con nuestro país a un área de sólo 21.000 kilómetros cuadrados", señaló el canciller.

Según las explicaciones oficiales, desde que se firmó la Declaración conjunta argentino-británica de 1995 en cooperación hidrocarburífera, Inglaterra y la Argentina no coincidían en el área en que se cada país podía operar, por lo que aquel país concedía permisos de manera inconsulta con el argumento de que, merced a ese acuerdo, contaba con el aval argentino para hacerlo.

A partir del cese del entendimiento, aquel argumento no podrá esgrimirse más, y, en caso de que se concretara la concesión de nuevos permisos, el país reclamará formalmente al gobierno británico, a la empresa y al país de origen de esa compañía, explicaron en la Cancillería.

En el plano político, la decisión presidencial forma parte de un paquete de medidas promovidas desde la Casa Rosada con el propósito de que Gran Bretaña acepte discutir la soberanía de las islas.

Ofensiva

A esta ofensiva se sumará la discusión en el Congreso de un proyecto que aumenta las sanciones para la pesca ilegal en mar argentino y que incluye la zona en litigio con Gran Bretaña.

"La decisión tomada forma parte de la política de firmeza que el Gobierno tiene respecto de Malvinas", dijo anoche el canciller en diálogo con LA NACION.

"La Argentina no es contraria a cooperar con el Reino Unido, pero siempre que esto contribuya a reanudar el diálogo sobre la soberanía", agrego.

"La permanente intransigencia del Reino Unido no ha permitido el diálogo franco y abierto sobre todos los puntos" de la cuestión Malvinas, completó.

Desde el gobierno británico expresaron ayer su pesar por la decisión tomada. Según el vocero de la embajada, Gran Bretaña "lamenta la decisión de enviar una señal política en un año sensitivo". Añadió que ese país "desea una relación constructiva con la Argentina" y anunció que, "con el acuerdo del gobierno de las islas" se permitirá el viaje este año de familiares de argentinos caídos en la guerra para realizar "un evento privado" en el cementerio de Darwin (de lo que se informa por separado).

Taiana habló en la Casa Rosada, luego de una reunión de una hora que mantuvo con Kirchner y con la primera dama, Cristina Fernández.

La medida, procuraron explicar cerca del canciller, estaba en elaboración desde hacía un año. De todos modos, la decisión de anunciarla cuando faltan días para un emblemático aniversario por la guerra en el Atlántico Sur no fue azarosa.

El denominado "paraguas de soberanía" fue un instrumento ideado por el gobierno de Carlos Menem para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas que permite la discusión con el Reino Unido en materia comercial por fuera de los planteos de la Argentina por el dominio de las islas.

La medida anunciada ayer no implica, de ningún modo, echar por tierra con esa fórmula. "Bajo ningún aspecto esto significa poner fin al paraguas de soberanía", dijo el canciller a LA NACION.

"La decisión es un sinceramiento porque el acuerdo de hidrocarburos nunca funcionó desde que fue firmado y desde 2000 está congelado", agregó .

Antes de los anuncios, Taiana convocó al embajador británico en Buenos Aires, John Hughes, para entregarle las cartas reversales por las cuales el país cesa con el entendimiento.

En paralelo con esto, se conoció que el presidente Kirchner decidió finalmente no concurrir el lunes próximo a Tierra del Fuego para encabezar el acto central por el nuevo aniversario de la guerra.

Por Lucas Colonna

28/03/07
LA NACIÓN

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