Lo que se hizo y lo que quedó pendiente.
Lo que se hizo y lo que quedó pendiente.
(Mar del Plata) La campaña de evaluación de merluza concluyó el pasado 17 de febrero, luego de haber zarpado el 21 de enero con la ya conocida particularidad de haberse realizado con el personal embarcado trabajando a reglamento a partir de un reclamo salarial.
Muchas cosas se dijeron sobre el resultado final de la campaña; que desde el INIDEP habían querido que la campaña se cancele, que la autoridad de aplicación había presionado para que siguiera su curso; que los resultados de poco servirían, etc.
“La campaña creo que sirvió, al menos los objetivos que se tenían en cuanto a la evaluación de la merluza hubbsi se cumplieron de manera concreta. Se hicieron los 70 lances previstos en 18 días, a un promedio de 3,8 lances por día”, le contó a este medio Eduardo Marino, contramaestre del buque Eduardo Holmberg, una vez terminada la campaña. “Empezamos a pescar el 24 y terminamos con ese objetivo el 11 de febrero”, precisó el pescador.
Lo que no se pudo completar fue la evaluación en la zona de desove, donde apenas se pudieron hacer 11 lances de los más de 30 que estaban previstos y en la zona de veda, donde los investigadores científicos, encabezados por la jefa Claudia Dato, no pudieron ponderar lances porque no se realizó ninguno de los 19 que estaban especificados en el área.
“Se habrá hecho un 70% del total de la campaña y más allá que salimos 14 días después de lo previsto, creo que la evaluación del estado en que se encuentra la merluza, sobre todo del stock donde opera la flota comercial, se pudo concretar y se tendrán los resultados como para emitir un panorama”, explicó el contramaestre del Holmberg.
En un principio se creía que trabajando el personal embarcado de 8 a 16 poco podían hacer los técnicos e investigadores para cosechar datos importantes sobre la realidad del principal recurso del Mar Argentino. Por lo menos ahora se sabe que habrá resultados disponibles para analizar y comparar lo que sucede ahora con períodos anteriores.
“Ellos entendieron cuál era la situación y comprendieron que estábamos luchando por un reclamo justo. En ningún momento hubo un clima feo arriba del barco”, contó Oscar Montes, marinero del buque. De esta forma descartó cualquier situación tensa que era posible imaginar a bordo.
Para garantizar el almuerzo y la cena, el sector de cámara (cocinero, ayudante de cocina y los dos mozos) desdoblaron el trabajo a reglamento y prestaron servicio de 9 a 13 y de 18 a 22. El resto de los marineros, en horario corrido. De esta forma nadie gozó del desayuno ni la merienda, ni del servicio de camarote. Habitualmente el personal embarcado trabaja hasta más de 12 horas diarias y en vez de cumplir 4 lances, llegan a los 7.
Sin mala fe
Para algunos, la protesta que llevan adelante los gremios marítimos paralizando la flota del INIDEP es funcional a las autoridades, quienes tendrían la “excusa” para no conocer cual es el estado biológico de los principales recursos. Roberto Gandolfi, segundo oficial de cubierta del Holmberg no es uno de ellos.
“Debería pensar con mala fe de la autoridad de aplicación si lo analizo de esa forma y no deseo hacerlo. Sí quiero que se abran las paritarias para negociar una nueva forma de relación laboral”, dijo el oficial.
03/03/08
PESCA & PUERTOS
