El Consorcio Portuario de Mar del Plata impulsa el retiro masivo de la basura acumulada en el sector. Pocos se hacen cargo. Vive gente entre los bártulos pesqueros.
El Consorcio Portuario de Mar del Plata impulsa el retiro masivo de la basura acumulada en el sector. Pocos se hacen cargo. Vive gente entre los bártulos pesqueros.
Dispuesto a cambiar la postal decadente que irradia la plaza seca ubicada en el sector sur del puerto de Mar del Plata, el Consorcio Portuario Regional impulsa la remoción de toda la basura acumulada en la zona.
REVISTA PUERTO reflejó el año pasado la historia de un grupo de personas que habían tomado como vivienda los desechos de la industria pesquera y portuaria y sobrevivían mendigando entre los pescadores.
La plaza ocupa dos manzanas hacia el sur desde la avenida que desemboca en la Escollera. Ahí se acumulan como piezas sueltas de un rompecabezas restos de lo que alguna vez fue una cabina de un buque pesquero, autos y hasta camiones que hace mucho no funcionan, cajas térmicas que perdieron la movilidad y quedaron estacionadas sobre el pavimento.
Y mucha basura. Todo patinado de un color amarronado, propio del óxido y el olvido, conforman desde hace mucho tiempo una imagen que contradice los discursos oficiales que destacan el fomento de la inversión pública y al mejoramiento de la infraestructura en el sector.
Ahora el Consorcio Portuario impulsa un plan para poner en valor el área. Por lo pronto intimó a los dueños de la chatarra a retirar sus “bienes” del sector en un plazo de 30 días corridos, “bajo apercibimiento de proceder oficiosamente, dada su referida condición de abandono y por constituir un estorbo que afecta la funcionalidad del puerto”, según señala el documento publicado en Boletín Oficial de la Provincia.
“Queremos organizar el lugar porque ahora hay una ocupación anárquica. Deseamos limpiarlo y darle otro uso, más racional”, confeso Walter Sivina, gerente General del Consorcio, ante la consulta de REVISTA PUERTO.
También el ente pegó la intimación en las columnas de alumbrado de la plaza y en los casos de algunas embarcaciones abandonadas. “Tienen tiempo hasta el 20 de junio para retirar las cosas, pero seguro que se ampliarán los plazos porque notamos poca respuesta de los propietarios”, dijo Sivina, al tiempo que reconoció que “este no es un puerto fácil”.
Está claro que las embarcaciones de madera que se están reparando de manera casi artesanal no serán removidas. Solo los bienes que no funcionan o que ocupan un lugar de manera indebida.
“Los depósitos fiscales están atiborrados y no hay lugar para mandar todo lo que saquemos. Le pediremos a la justicia que nos permita depositarlos en otro lugar”, dijo Sivina, quien evitó anticipar el destino.
Las empresas ubicadas en el contorno de la plaza seca se han quejado en reiteradas oportunidades ante el Consorcio por la presencia de personas sobreviviendo en el lugar.
“Es un tema complejo y daremos intervención de las demás áreas de la provincia para que estas personas tengan un sitio donde vivir. Pero no hay dudas que no podemos seguir sosteniendo esta situación”, subrayó Sivina.
Por Roberto Garrone / Fotos de Diego Izquierdo
14/06/11
REVISTA PUERTO


