El presupuesto del buque Eva Perón mediante los principios de la economía de equivalencia, elimina la plusvalía del trabajo asalariado mediante la supresión de sueldo-dinero por sueldo-valor.
El presupuesto del buque Eva Perón mediante los principios de la economía de equivalencia, elimina la plusvalía del trabajo asalariado mediante la supresión de sueldo-dinero por sueldo-valor.
El poeta uruguayo Manio Benedetti hizo brillar su pluma escribiendo un breve y conciso poema llamado Táctica y Estrategia. Estos dos conceptos han sido utilizados constantemente en la teoría revolucionaria y mucho antes en la filosofía de guerra donde autores contemporáneos como el militar prusiano Karl von Clausewitz afirmaba: “La táctica enseña el uso de las fuerzas armadas en los encuentros y la estrategia, el uso de los encuentros para alcanzar el objetivo de la guerra.” En el campo político podemos diferenciar los dos conceptos, donde la táctica son diferentes acciones sociales que se realizan (medios) para conseguir la estrategia (objetivo final).
En el II Encuentro sobre el socialismo del siglo XXI realizado en Barquisimeto (Venezuela) los días 27,28 de Febrero y 1 de Marzo, existió una dicotomía implícita en el debate respecto a la táctica y la estrategia por su vinculación al método inductivo y deductivo en lo referente a la economía política del Socialismo del siglo XXI. El profesor escocés Allin Cottrell, en colaboración con su colega Paul Cockshoot, que estuvo ausente, hizo una ponencia sobre la teoría económica de equivalencia que presentó con el título “La transición hacia la economía de valor en América Latina” explicando cómo podría ser un modelo de economía planificada desde los órganos estatales con la participación ciudadana, es decir, un modelo teórico que se basa en un componente deductivo (cambios en el sistema general que produce cambios en la vida cotidiana y particular) y estratégico (objetivo de una nueva macroeconomía centralizada). El otro ponente fue el ingeniero argentino Ángel Cadelli que expuso un modelo pragmático que se basa en la inducción (cambios en la vida particular sin cambios en la escena del sistema) y táctico (uso de una microeconomía de modelo de equivalencias). Aún así los proyectos deductivo e inductivo son totalmente convergentes ya que buscan una estrategia común; la socialización de los medios de producción.
En Argentina el Astillero Río de Santiago realizó un presupuesto basado en la economía de equivalencias para construir el Buque Eva Perón para la República Bolivariana de Venezuela (véase anexo). La finalidad de este proyecto microeconómico es eliminar la plusvalía de la producción mediante la eliminación del salario como valor de trabajo y la inserción de la cuantificación del valor de trabajo por horas trabajadas, es decir, “violar” el funcionamiento de las reglas del mercado capitalista de oferta-demanda regulando el salario objetivamente. Si una persona trabaja 40 horas su salario será contabilizado como 40 horas elaboradas y no en papel-moneda, y así no existirá ningún plus que se apodere el empresario por la explotación laboral, es decir, pagar menos el empresario al trabajador del beneficio que saca del trabajo de ellos. En definitiva el sueldo será equivalente al valor del trabajo por el tiempo empleado, en consecuencia al valor del producto. Cadelli hizo subrayó que “en el 2003 el petróleo valía 23 dólares el barril y en el 2008 su precio fue de 145 dólares mientras el tipo y tiempo de la fuerza de trabajo empleada era misma”, es decir, aún siendo el coste del producto de fabricación el mismo el precio en referencia la lógica del capitalismo de mercado, oferta-demanda, variaba y enriquecía artificialmente a los rentistas, haciendo desigual el precio de producto con su valor.
El proyecto del Buque Eva Perón es de carácter interregional latinoamericano, como señala el documento que explica el proceso que presentó Cadelli a las decenas de asistentes en el II Encuentro. “Venezuela es dueña de la embarcación y responsable de su desempeño, Brasil como proyectista del buque y garante de su diseñoy Argentina como constructora del barco y asegurado de su calidad, ante un brillante futuro compartido”, una base de relaciones comerciales que impiden la entrada de los grandes imperios centrales. PDVSA quería construir un buque tanquero productero tipo Panamax, es decir, adaptado a las medidas del Canal de Panamá cuyo objetivo es poder transportar petróleo de Venezuela a países del Océano Pacífico y así diversificar su venta de petróleo a otros mercados para reducir su dependencia de venta al mercado norteamericano, casi un 50%.
En definitiva, el proyecto inductivo del Buque Eva Perón además de eliminar el cómputo del valor de trabajo desigual que existe mundialmente, dado que el sueldo sea igual a horas trabajas es un dato objetivo en cualquier país del mundo en referencia a la remuneración del trabajador, también elimina las relaciones comerciales desiguales entre el norte y el sur, y sobre todo las desigualdades de clase en un mismo estado. Una vez realizado este modelo como acto empírico en la ida cotidiana de los trabajadores en una microacción fuera de la lógica del capitalismo explotador y desigual el siguiente paso es llegar a la macroacción para cambiar las reglas de la del juego de mercado internacional, o bien sumando las experiencias microempresariales de la economía de equivalencias dado que pueden competir en el mercado eliminando a las empresas capitalistas con plusvalía (efecto que aumenta el precio de los productos), como define Cadelli, o realizando un cambio estructural de todo el sistema capitalista, como expusieron Cottrel y Cockshoot. Dos caminos diferentes pero con un mismo destino; el socialismo del siglo XXI.
Anibal Garzón
30/03/12
KAOS EN LA RED

Cadelli
Que desagradable es ver una publicacion del pretigio de Nuestro Mar, haciendose eco de las barbaridades y mentiras de Cadelli. La verdad sobre el Tanquero Venezolano es que los retrasos originados por la empresa Brasilera, que nunca habia diseñado un petrolero, PDVSA atrasandose en los pagos y el Astillero Rio Santiago retrasandose en la construccion, originaron que el Eva Peron todavia este en la Grada 1 del Astillero Rio Santiago despues de 6 años, y si a eso le sumamos unos tres años mas de alistamiento, nos da por resultado la friolera de 10 años para hacer un Buque que en cualquier Astillero del mundo lo hacen como muchisimo en 3.
En el 2005 Cadelli era Gerente de Control de Calidad y en el 2006, fue nombrado Politicamente Vice Presidente del Astillero Rio Santiago, Cargo al que renuncio en el 2007, porque como Gerente ganaba mas..?? y la Plusvalia..????, realmente una verguenza.
Si la idea es informar al lector, esta no es la forma y si el Socialismo del siglo XXI convive con estos nefastos personajes sera muy poco aplicable.
Si realmente quieren saber la realidad de Cadelli y el “Eva Peron”, manden un representante al Astillero Rio Santiago.
Muchas Gracias
DISPARATE
Cuanto asombro me causa que una publicacion tan seria como Nuestro Mar, publique semejante disparate, lleno de mentiras y falsedades, propias de Cadelli..El Eva Peron va a ser el barco peor construido y realizado en tanto tiempo ya lleva 8 años, y se le calculan 3 o 4 mas en el alistamiento.
La procura de los materiales hecha por Venezuela, es terrible en estos momentos esta comprada la sirena del buque pero no las tomas de mar…la direccion tecnica de Projemar (Brasil), es calamitosa amen de que esa empresa jamas habia proyectado un buque de estas caracteristicas, los planos fueron llegando a cuenta gotas y fuera de necesidad. El Astillero Rio Santiago hace lo que puede y mucho mejor que cuando estaba cadelli de vicepresidente, que dicho sea de paso renuncio para quedarse con el sueldo de gerente de calidad, porque cobraba mas..y ahora sigue cobrando sin hacer nada… plusvalia..???
¡Buen avance! Sin embargo,
¡Buen avance! Sin embargo, descartando Venezuela, ¿qué otro país medianamente serio podría aceptar semejantes condiciones y términos? Por ahora nos sigue faltando mucho para creernos capaces de competir a nivel mundial. Ojalá vayamos mejorando para que podamos ser competitivos en el futuro.