Llegaron al puerto de Buenos Aires, los scanners adquiridos por la Administración Nacional de Aduanas. Los equipos se encuentran en proceso de desconsolidación para luego nacionalizarlos y ponerlos en funcionamiento en Terminales Río de La Plata y Bactsa.
Llegaron al puerto de Buenos Aires, los scanners adquiridos por la Administración Nacional de Aduanas. Los equipos se encuentran en proceso de desconsolidación para luego nacionalizarlos y ponerlos en funcionamiento en Terminales Río de La Plata y Bactsa.
Los scanners cumplen con los requisitos obligatorios de seguridad internacional que exige el código de Protección de Buques e Instalaciones Portuarias (PBIP) y con esta medida el Estado Nacional estaría otorgando los máximos niveles de seguridad exigidos en el ámbito portuario internacional.
Luego de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, La Organización Marítima Internacional (OMI) declaró su determinación de trabajar, junto a los países interesados, para impedir que el transporte marítimo se convierta en blanco del terrorismo internacional y de otros actos ilícitos.
Esta preocupación fue motorizada principalmente por los Estados Unidos, y fue lo suficientemente sólida como para impulsar a la comunidad marítima internacional para que genere una normativa capaz de desterrar esta clase de hechos. Así instaló el concepto de sistema integral globalizado, para los buques, pasajeros, tripulación, carga e instalaciones portuarias.
La norma tiene como propósito proporcionar un marco regulatorio y consistente para evaluar riesgos, y evitar que se cometan atentados terroristas utilizando como vía al transporte marítimo. De tal forma se permite a los gobiernos aumentar en forma coordinada, a nivel internacional las medidas de protección necesarias para enfrentar las nuevas amenaza.
Dentro de este esquema, el servicio aduanero de los Estados Unidos, lanzó en enero de 2002 la Iniciativa de Seguridad de Contenedores (CSI- Container Security Iniciative) con el objetivo de incrementar la seguridad en el tráfico de bienes hacia su país. La adopción del CSI permite a un determinado número de funcionarios aduaneros, realizar inspecciones en el país de origen de las cargas, con el objetivo de identificar contenedores con cargas de alto riesgo. Los contenedores considerados sospechosos deben pasar a través de scanners, y podrían incluso ser descargados por las autoridades locales del puerto, antes de su reembarque al país del Norte.
Puerto Nuevo al día
Ante el nuevo escenario internacional, la Administración General de Puertos (AGP) designó un área específica dentro de la empresa para asumir las responsabilidades que derivaron de las nuevas reglas acordadas entre los países en materia de seguridad. Así, se formó la Gerencia de Seguridad y Control Ambiental para la implementación y aplicación operativa de las distintas normas internacionales sobre la materia.
Entre el 30 de junio y el 8 de julio de 2004, todas las terminales portuarias concesionadas certificaron el PBIP en cumplimiento con la entrada en vigencia del código.
También los permisionarios Ferrylíneas Argentina, Buquebús, y la Terminal de Pasajeros de Cruceros, Benito Quinquela Martín adecuaron sus instalaciones a las nuevas exigencias. El 9 de noviembre del 2004, por iniciativa de la AGP, se designó al Oficial de Protección de las Instalaciones Portuarias, que fue certificado por la Prefectura Naval Argentina.
A partir de allí, la AGP avanzó en la realización de los planes de protección para las áreas ubicadas en la jurisdicción portuaria con periódicas evaluaciones debido a posibles cambios de las amenazas o a modificaciones en la instalación portuaria.
21/02/07
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA
