Lo reconoció el economista jefe de la firma, Christof Rühl, quien en un encuentro en una escuela de negocios de la ciudad de Fráncfort dijo que "no se trata por supuesto de ninguna suma límite, sino que se enmarca en las exigencias futuras probablemente no limitadas".
Lo reconoció el economista jefe de la firma, Christof Rühl, quien en un encuentro en una escuela de negocios de la ciudad de Fráncfort dijo que "no se trata por supuesto de ninguna suma límite, sino que se enmarca en las exigencias futuras probablemente no limitadas".
Manifestó además en este sentido que la empresa tendrá que hacer enormes esfuerzos para contar con reservas de dinero para hacer frente más adelante a las consecuencias de la catástrofe, y se refirió por ello, entre otras medidas, a la reducción de dividendos.
El economista comparó también el accidente con el del petrolero Exxon Valdez, que causó a fines de los 80 un gigantesco derrame frente a Alaska. Como consecuencia de ello se aumentaron las exigencias de seguridad a los barcos que transportan crudo.
Consideró entonces que ocurrirá lo mismo para las plataformas "offshore". "Las autoridades de control y reguladoras otorgarán mucha mayor importancia, y con razón, a que se cumplan y se amplíen los estándares de seguridad en las diferentes áreas de la perforación en aguas profundas", puntualizó.
Rühl señaló que es muy pronto para decir cuándo BP continuará con la exploración de nuevos yacimientos en aguas profundas. "En lo que respecta a la producción, tenemos una moratoria en Estados Unidos y otras, temporales, en Noruega y Canadá", recordó.
01/07/10
EL IMPARCIAL

