Funcionarios de la terminal catalana estuvieron en Buenos Aires y Tucumán; avanza la alianza con el país.
Funcionarios de la terminal catalana estuvieron en Buenos Aires y Tucumán; avanza la alianza con el país.
Los efectos de la crisis mundial golpearon con fuerza al puerto de Barcelona. Tras las cifras récord de 2007 y 2008 llegaron los magros números del año pasado. Sin embargo, lejos de achicarse, los catalanes decidieron redoblar esfuerzos y seguir adelante con su estrategia para posicionarse como la principal plataforma logística del Mediterráneo.
Parte de esa movida incluye a la Argentina, país con el que la terminal europea se propuso estrechar vínculos hace tres años.
Contra viento y marea se han realizado, desde entonces, tres misiones comerciales con empresarios argentinos que viajaron a Barcelona; un seminario que dictaron funcionarios y técnicos del área sanitaria del puerto catalán en Buenos Aires; y la visita que realizaron hace un par de semanas representantes de la Autoridad del Puerto de Barcelona (APB), el ente mixto público privado que administra la terminal, que primero se reunió en el Palacio San Martín con funcionarios de diferentes ministerios locales, y luego viajaron a Tucumán para encontrarse con ocho compañías exportadoras de limones.
"Tomamos nota de aspectos sanitarios que hay que mejorar, como verificar la metodología que aplican los agentes españoles o la necesidad de disponer de laboratorios cercanos a Barcelona para procesar los analíticos. Hay que mantener un difícil equilibrio entre los criterios de normas para dar seguridad y la agilidad en la liberación de la mercadería si es que no existen problemas", contó Hugo Lejtman, representante del Puerto de Barcelona en la Argentina.
Juan Madrid, comisionado para el Desarrollo Comercial de la APB, explicó que la movida es una vía para superar las dificultades que tenían los productos locales -principalmente los frescos- para entrar en Europa por el Mediterráneo. "Con el tiempo se ha mejorado la confianza", destacó.
El visitante recordó que el Puerto de Barcelona impulsó una sociedad que oficia de "facilitador de negocios argentinos en Europa", que se llama ALFA (Alimentos Frescos Argentinos), una sociedad que subvencionan el puerto, y la Cancillería y la Secretaría de Agricultura argentinas. Se trata de una "cara argentina" en Europa, físicamente ubicada dentro de Mercabarna, el mayor mercado de distribución de frutas y verduras de España.
Rosa Puig, encargada de Estrategia y Comercial del Puerto de Barcelona, comentó que tras los picos de 2007 y 2008, en 2009 se volvió a los valores de 2006. Antes se había dicho que si bien la caída es apreciable en toneladas, se hace más palpable si se analiza el número de contenedores o el transporte de vehículos. En el caso de Barcelona, por ejemplo, se pasó de manejar casi un millón de automóviles a 400.000. Por el contrario, el tráfico de pasajeros casi no cayó. "Es una explosión a nivel mundial, sigue creciendo", explicaron mientras mostraban los números relacionados con la industria de los cruceros, que posicionan a Barcelona como el puerto número uno en Europa.
Por Florencia Carbone
De la Redacción de LA NACION
18/05/10
LA NACION

