(FNM) La famosa fuerza británica de jets de despegue vertical Harrier que fuera eliminada durante la revisión de defensa el año pasado, junto con los portaaviones de la Armada Real, han sido redimidos: los aviones de empuje vectoreado, que muchos creen que han sido los mejores aviones de ataque en el arsenal de Gran Bretaña, van a volar nuevamente y, casi con toda seguridad, también volverán a combatir.
(FNM) La famosa fuerza británica de jets de despegue vertical Harrier que fuera eliminada durante la revisión de defensa el año pasado, junto con los portaaviones de la Armada Real, han sido redimidos: los aviones de empuje vectoreado, que muchos creen que han sido los mejores aviones de ataque en el arsenal de Gran Bretaña, van a volar nuevamente y, casi con toda seguridad, también volverán a combatir.Sin embargo, no lo harán con las escarapelas británicas en sus costados o con los pilotos británicos en sus cabinas. La flota inactiva de 74 Harriers, más un stock completo de repuestos, fue adquirida por los Marines de los EE.UU.
Los US Marines poseen una fuerza aérea propia y operan una gran flota de los mismos aviones Harrier, equipados de manera un poco diferente, pero estructuralmente la misma aeronave. Los Marines anticiparon que los aviones británicos, motores y repuestos, muchos de los cuales se encuentran en estado casi nuevo y que se han actualizado recientemente con un desembolso significativo, les permitirán mantener a sus Harriers volando hasta mediados de la década de 2020, sin dificultad.
“Estamos aprovechando todo el dinero que los británicos han gastado en ellos. Es como si compraras un coche con unos 15 mil kilómetros en él” dijo el experto en Harriers Lon Nordeen al Navy Times.
Los Marines operan el Harrier II de una manera similar a la que hasta hace poco tiempo ha empleado la Marina Real británica, en la que los aviones despegan de portaaviones relativamente pequeños sin utilizar catapultas, utilizando las toberas giratorias de sus motores para hacer una carrera de despegue muy corta. Después de haber volado en una misión y consumido parte de su combustible y lanzado las armas, el Harrier se aligera lo suficiente como para aterrizar verticalmente, con el apoyo del todo por el empuje de su turbina.
La Royal Navy ya tiene planes para adaptar al menos uno de sus nuevos portaaviones grandes con catapultas y va a utilizar aviones a reacción convencionales con gancho de aterrizaje en la cola, para poder operar en ellos en algún momento. Sin embargo, los buques de asalto anfibio de los infantes de marina de EE.UU. no pueden ser convertidos para la operación con catapultas por lo que tienen intenciones de mantener la capacidad de realizar operaciones de despegue corto y aterrizaje vertical (STOVL). El único avión post-Harrier que puede reemplazarlo es la variante B del F-35 Joint Strike Fighter, el primer avión sigiloso, y supersónico, de caza de despegue vertical.
El F-35B va a ser muy caro para comprar y operar por un largo tiempo y los infantes de marina estarán encantados de ser capaces de poder mantener a los Harriers volando hasta bien entrada la década de 2020 en lugar de tener que comprar los costosos F-35B.
En Gran Bretaña, la decisión de eliminar los Harrier y los portaaviones de la Royal Navy fue criticada con vehemencia por famosos comandantes de la Guerra de las Malvinas, quienes se quejaron por escrito en los periódicos, señalando la insensatez de la medida.
La sugerencia de que el Harrier – operado por una fuerza mixta de personal de la RAF y de la Real Armada – habría sido desechado, para que la RAF pudiera conservar su fuerza de Tornados, muy queridos, pero muy caros de operar, de mano de obra intensiva, para un bombardero de utilidad marginal.
Se señaló que el Tornado, específicamente diseñado para volar a baja altura se esfuerza por operar de manera útil en Afganistán, donde incluso la pista de la base se encuentra a mucha altura. Cada despegue Tornado es una apuesta arriesgada ya que el avión no despegará hasta que se consiga desarrollar 184 millas por hora, lo que le lleva toda la extensión de la pista lograr.
Cada vez que un Tornado se eleva en el aire, pasa por un punto de no retorno en la pista después de lo cual, si hay un problema, no hay espacio para frenar dentro de la pista, por lo que la tripulación debe eyectarse y dejar que el avión se estrelle sin remedio. Esto ya ha sucedido por lo menos una vez.
Asimismo, al Tornado e lleva mucho más tiempo despegar en respuesta a una petición de ayuda que el Harrier. Y por otro lado la flota de Harriers siempre se jactó una mayor disponibilidad en Afganistán, mientras que requieren un menor número de personal para apoyarlo.
Entonces, después de que se tomó la decisión de desechar los Harriers y los portaaviones sucedió Libia. No pasó desapercibido que en la revisión de la defensa en la cual se tomó la decisión, estuvieran involucrados dos mariscales del aire a nivel de acceso directo al primer ministro, pero sólo un almirante y general… Llegó el conflicto en Libia, y nos encontramos con el espectáculo poco edificante de ver a la Marina de EE.UU., a los US Marines, los aviones italianos y franceses despegar de cubiertas de portaaviones frente a la costa y alcanzar objetivos en cuestión de minutos, mientras que los Tornados de la RAF y Eurofighters tenían que cruzar todo el Mediterráneo (e incluso en muchos casos, haciendo todo el camino desde Inglaterra), quemando valioso combustible en horas de vuelo muy caras, que requieren el uso intensivo de reabastecimiento en vuelo.
Una vez más, no pasó desapercibido que la nueva flota de aviones cisterna para reabastecimiento en vuelo de la RAF se espera que cueste el doble de lo que se gastará en los nuevos portaaviones de la Royal Navy, solamente para alquilarlos, no para comprar.
Comentario
Así que la decisión de eliminar el Harrier parece muy absurda, desde el punto de vista británico. Aún así, es hay mal viento que por bien no venga, y claramente los marines de EE.UU. no pueden creer su suerte.
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: The Register.co.uk
20/11/11
FUNDACION NUESTROMAR

