La Subsecretaría de Pesca del Ministerio de la Producción de la provincia de Santa Cruz autorizó a las empresas Continental Armadores de Pesca S.A. (Conarpesa) y Agropez a retirar las trampas que dejó la empresa Yaganes S.A. en las aguas ubicadas al sur del paralelo 47° Sur.
La Subsecretaría de Pesca del Ministerio de la Producción de la provincia de Santa Cruz autorizó a las empresas Continental Armadores de Pesca S.A. (Conarpesa) y Agropez a retirar las trampas que dejó la empresa Yaganes S.A. en las aguas ubicadas al sur del paralelo 47° Sur.
De acuerdo con la Resolución N° 283, publicada el jueves pasado en el Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz, se autoriza a Conarpesa y Agropez a operar con el buque pesquero Tomás I en aguas de jurisdicción de la provincia de Santa Cruz desde el 11 de agosto y hasta el 25 de septiembre próximo, “al solo efecto de levantar las trampas/nasas de centolla caladas por la empresa Yaganes S.A.”.
En los considerandos de la resolución, las autoridades santacruceñas argumentaron que la provincia no puede hacerse cargo del retiro de estos artes de pesca, por el alto costo que demanda.
A Yaganes se le habían otorgado tres permisos de pesca en febrero pasado, pero la empresa dejó de operar y abandonó más de 6.000 trampas de centolla caladas.
El Gobierno santacruceño advirtió sobre la necesidad de que dichas trampas fueran retiradas, “a los efectos de poner límite a la afectación que su permanencia podría implicar al medio ambiente”.
En abril, la Subsecretaría de Pesca inició tres sumarios administrativos a Yaganes, responsable de las embarcaciones pesqueras Portbello I, Portbello II y Sofía B, utilizadas para la captura de centolla.
“Se obró en virtud de que las mencionadas naves, que se hallan en el puerto de San Julián hace casi 70 días, colocaron cerca de 3.000 trampas en la zona de operaciones (en realidad fueron en total más de 6.000), que todavía continúan capturando ejemplares, constituyendo de este modo un perjuicio para la especie objetivo de la pesquería y provocando un daño ambiental sin precedentes”.
Por ello, la autoridad le exigió a la firma que retirara inmediatamente las trampas en un lapso de 72 horas a partir de la notificación, pero Yaganes no retiró las trampas y se fue de la provincia sin pagarle a los capitanes de los barcos, a los marineros y al personal de planta, informó el diario local Tiempo Sur. (Fis.com)
27/08/14

