El compromiso de Australia con sus socios internacionales para combatir la pesca ilegal, no declarada y no regulada (INDNR) ha quedado demostrado de nuevo en la Operación Nasse, una operación multilateral de vigilancia marítima en la que participó junto con Francia, Nueva Zelanda y Estados Unidos.
El compromiso de Australia con sus socios internacionales para combatir la pesca ilegal, no declarada y no regulada (INDNR) ha quedado demostrado de nuevo en la Operación Nasse, una operación multilateral de vigilancia marítima en la que participó junto con Francia, Nueva Zelanda y Estados Unidos.
Durante las últimas tres semanas, agentes de la Autoridad Australiana de Administración Pesquera (AFMA) y del Comando de Fronteras Marítimas (MBC) de la Fuerza de Fronteras de Australia (ABF) trabajaron en la Operación Nasse.
El objetivo de esta operación era impedir la pesca INDNR y detectar a los operadores que no cumplen con las medidas de conservación de la Comisión de Pesquerías del Pacífico Central y Occidental. (WCPFC).
La operación incluyó vigilancia aérea y en el mar e intercambio de inteligencia marítima, y proporcionó una oportunidad para que los cuatro países participantes trabajaran en colaboración contra la pesca INDNR.
Los patrullajes aéreos y marítimos dieron lugar a 42 inspecciones de buques. Se registraron cinco infracciones graves y trece leves a las normas de la WCPFC, que fueron notificadas al Estado de la bandera de cada embarcación.
El gerente general de Operaciones de AFMA, Peter Venslovas, dijo que la pesca ilegal es un problema compartido y que la Operación Nasse sigue demostrando que la cooperación internacional es crucial.
“Una operación como ésta nos proporciona una oportunidad para fortalecer nuestras relaciones con contrapartes internacionales, lo cual es esencial cuando se lucha contra la pesca ilegal”, señaló.
“Los resultados de la Operación Nasse demuestran que a nivel regional tenemos los recursos, la inteligencia y las capacidades para proteger las reservas marinas”, agregó.
Por su parte, el comandante de la MBC, contraalmirante Pedro Laver, elogió los esfuerzos conjuntos de los oficiales del CBM y AFMA, que continúan trabajando sin descanso para garantizar que en las aguas de Australia no haya pesca ilegal.
“Nuestras aguas son un importante recurso económico y ambiental, y es importante mantener nuestras pesquerías y protegerlas”, recalcó el contralmirante Laver.
“El mensaje a los pescadores ilegales es claro: apuntamos a ustedes y no tienen dónde ocultarse”, destacó Laver.
A través del MBC, Australia desplegó un avión de vigilancia Dash 8 y la patrullera ADV Cabo Nelson. Estas unidades se sumaron a la aeronave de vigilancia francesa Guardian y al patrullero La Moqueuse, y al buque de patrulla costera de Nueva Zelanda HMNZS Otago.
Las poblaciones de peces compartidas en el océano Pacífico, como el atún, son el objetivo tanto de pescadores comerciales como deportivos a lo largo de la costa oriental de Australia. Al ayudar a proteger estos recursos compartidos de la pesca ilegal, operativos conjuntos como la Operación Nasse también benefician a las pesquerías locales de Australia. (Fis.com)
16/08/16
