El gremio reiteró su preocupación por el futuro de los trabajadores. Aseguraron que el Ministerio de Trabajo de la Provincia convocará a una audiencia a la empresa, que este lunes pagó los salarios en tiempo y forma.
El gremio reiteró su preocupación por el futuro de los trabajadores. Aseguraron que el Ministerio de Trabajo de la Provincia convocará a una audiencia a la empresa, que este lunes pagó los salarios en tiempo y forma.
Con la presencia de más trabajadores ajenos al Astillero La Unión que propios, ayer por la tarde y promovida por el Sindicato Argentino de Obreros Navales (SAON), se realizó una asamblea de apoyo a las fuentes laborales ligadas con la empresa que dirige Martín Vinar.
Prácticos de muelle, obreros de SPI y dirigentes de la conducción nacional del sindicato se convocaron frente Astillero La Unión para expresar su preocupación por el futuro de la empresa, en tanto Vinar le anunció a la cúpula del gremio su intención de abandonar el rubro.
Banderas azules, un par de redoblantes, chalecos flamantes, pirotecnia en bolsitas, como recién comprada, fueron el condimento de color para que en la voz de Juan Speroni, secretario Adjunto de la organización, se anunciara que han convocado al Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires para que convoque a la empresa a una audiencia donde informe sobre sus planes.
“Hoy cobramos los sueldos: el blanco, el negro y una bonificación”, contó a REVISTA PUERTO un obrero de La Unión que salió del astillero y no se quedó a la asamblea. “Estamos con trabajo… con el “Caupolicán” y el “Bicentenario” en las gradas, reparando en muelle otro barco de Valastro”, dijo el trabajador al tiempo que confesó desconocer quiénes serían los nuevos accionistas.
Eso es precisamente lo que quiere saber el SAON. “No vamos a regalarle el astillero a nadie. Que ningún aventurero, ningún trasnochado, va a venir a poner en juego la previsibilidad de los puestos de trabajo y de los salarios de los compañeros”, dijo Speroni.
Minutos antes, Ítalo Carrizo, cuya cabeza estaba revestida con una singular boina negra, leyó como si fuera un reporte militar las adhesiones que había recibido el sindicato ante la situación de incertidumbre que atraviesa La Unión.
Vinar se hizo cargo del astillero cuando a fines del 2011 comenzó a saldar deudas de los trabajadores que habían hecho un paro de actividades a los desmanejos de Franco Barillari, el armador pesquero dueño del emprendimiento bajo el nombre de “Astillero Mar del Plata”. En estos meses de cambio de razón social, se conservaron la mayoría de las fuentes laborales, respetándoseles la antigüedad.
Speroni reiteró una vez más que no hay una disputa sindical detrás del interés del gremio en el futuro del astillero. “Se avecina el cobro de la quincena. Si no está la plata, le pedimos a los compañeros que se declaren en paro y movilización”, pidió el Secretario Adjunto.
Hace un par de meses Astilleros SPI pagó salarios fuera de término. No hubo ni paro ni movilización.
Por Roberto Garrone
06/08/13
REVISTA PUERTO
