Ante la paralización de la flota amarilla, el STIA exige preservar la mano de obra (C. Rivadavia)

El delegado del STIA en Comodoro Rivadavia, Oscar Lapalma, dijo a P&P que la crisis de la merluza deberían afrontarla en primer lugar “los que se benefician con alta rentabilidad pescando y congelando a bordo, que no abastecen plantas en tierra, como hacen los buques fresqueros. ¿Quién se hace responsable ahora por la gente sin trabajo? Yo creo que los que depredan el caladero deberían asumir el costo social”.

El delegado del STIA en Comodoro Rivadavia, Oscar Lapalma, dijo a P&P que la crisis de la merluza deberían afrontarla en primer lugar “los que se benefician con alta rentabilidad pescando y congelando a bordo, que no abastecen plantas en tierra, como hacen los buques fresqueros. ¿Quién se hace responsable ahora por la gente sin trabajo? Yo creo que los que depredan el caladero deberían asumir el costo social”.

En ese marco, el dirigente enfatizó que su propuesta es paralizar a la flota congeladora, “porque estos tienen 60 mil toneladas de merluza para pescar, mientras que las plantas no tienen materia prima para procesar; ¿por qué se les va a permitir pescar a ellos, que son los que menos trabajo generan alrededor de la pesca? –planteó el gremialista– en el golfo hay más de 30 buques congeladores, entonces para mantener la actividad habría que priorizar a la flota que moviliza la mano de obra”.

El dirigente pidió que se priorice la actividad de las plantas que procesan pescado fresco, de manera de sostener el funcionamiento de los más de mil puestos de trabajo que en esta ciudad dependen en forma directa de esa actividad. En las últimas horas se han sucedido reu-niones con empresarios para buscar alternativas, algo que no sobra en la actualidad.

Discuten la convención colectiva

En ese crítico contexto, el 30 de mayo venció la convención colectiva de trabajo, por lo que este mes se prevé el inicio de la negociación paritaria en torno a la adecuación salarial. El sindicato, según puntualizó Lapalma, partirá desde un reclamo por un incremento de entre 35 y 40 por ciento sobre básicos de convenio.

“Nosotros entendemos que puede haber situaciones difíciles para algunas empresas, que son las que dependen exclusivamente de la merluza y trabajan el fresco, pero no es igual para todos y hay muchos que se enriquecieron en estos años y están en condiciones de afrontar el aumento. Los que no tengan materia prima deben pagar el mínimo garantizado, que establece la convención; obviamente que no les conviene pagar si no producen, pero nosotros tampoco queremos esto: el trabajador, con los adicionales por producción, puede duplicar los 1.300 pesos garantizados, es decir que nosotros tampoco nos conformamos por cobrar sin trabajar”, enfatizó.

Entre los requerimientos para modificar la convención, Lapalma dijo que desde Comodoro se pretenden incorporar algunos trabajos e ítems no contemplados en el convenio vigente. Entre estos mencionó la figura del “giro-freezer”, que están utilizando algunas plantas locales y que implica un nuevo tipo de actividad, con trabajadoras expuestas a frío constante, por lo que se propone una recategorización para esa actividad específica.

También ponderó que en esta ciudad se apunta a incorporar el ítem de transporte que se aplica en otras ciudades, ya sea a través de un vehículo especial o el pago de bonos para el traslado hasta lugares de trabajo.

“Nosotros apuntamos a discutir sobre materia prima que se procesa en la provincia –advirtió finalmente– porque de nada sirve que en la convención incorporen aumentos sobre especies que no se trabajan acá. Nosotros vamos a hablar sobre la merluza, el langostino, el calamar y alguna otra especie para la que se hacen acuerdos puntuales”, concluyó.

02/06/08
PESCA & PUERTOS

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