El Sindicato Unido de Portuarios Argentinos (SUPA), que agrupa a los estibadores de las cinco terminales porteñas, se declaró ayer en "estado de alerta y movilización" tras no obtener respuesta a sus reclamos de mejoras laborales, y responsabilizaron de la situación al ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
El Sindicato Unido de Portuarios Argentinos (SUPA), que agrupa a los estibadores de las cinco terminales porteñas, se declaró ayer en "estado de alerta y movilización" tras no obtener respuesta a sus reclamos de mejoras laborales, y responsabilizaron de la situación al ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
Según el sindicato, la mesa de negociación que integran los trabajadores, el Ministerio de Trabajo y la Administración General de Puertos "no ha prosperado en acuerdos" para destrabar el conflicto.
En ese marco, el gremio anunció la posibilidad de realizar una huelga en todas las terminales la próxima semana si la situación no se modifica.
El SUPA reclama, entre otras cuestiones, "el cumplimiento de la jornada de 6 horas, que se respeta en todo el país y no en el puerto Buenos Aires, y la desafectación urgente de las resoluciones que permiten que la carga y descarga de los contendedores se realice fuera del ámbito portuario, ya que precariza las condiciones laborales y viola derechos".
"Vemos claramente que no hay vocación para resolver la batería de reclamos genuinos por los que venimos peleando. Por eso si para el próximo martes 15 no tenemos compromisos concretos iniciaremos un plan de lucha que contempla paralizar todas las terminales", señaló el titular del gremio, Juan Corvalán, mediante un comunicado.
El sindicalista además disparó duramente contra el ministro Tomada, a quien señaló como "el responsable de las condiciones precarias en las que se encuentran los estibadores".
10/01/08
EL DIA
