La feria de pescadores artesanales organizada en el gimnasio municipal número 2 demostró que el mercado concentrador que reclama el sector puede funcionar perfectamente: durante todo el fin de semana, mucha gente se acercó a comprar mariscos vivos. Ayer a la tarde, prácticamente no quedaban cajones para ofrecer.
La feria de pescadores artesanales organizada en el gimnasio municipal número 2 demostró que el mercado concentrador que reclama el sector puede funcionar perfectamente: durante todo el fin de semana, mucha gente se acercó a comprar mariscos vivos. Ayer a la tarde, prácticamente no quedaban cajones para ofrecer.
El punto fuerte de esta feria fue su variedad, ya que al faltar la vieyra (los buzos que la pescan no pudieron llegar por el mal estado de los caminos que conducen a las playas) los compradores optaron por otros productos: cholgas, mejillones, almejas, ostras y panopeas.
Esta feria, forma parte de una iniciativa que busca recuperar la oferta de marisco vivo en la zona. En todas partes del mundo donde hay pesca artesanal, el marisco se consume vivo, porque es cuando el marisco tiene sus mejores cualidades.
30/06/08
EL CHUBUT
