Anticiparon a los sindicatos que futuros incrementos salariales sólo serán posibles si hay “más horas reales trabajadas” y más “mareas realizadas”. En 2010 la cuota de merluza se incrementó un 30 por ciento.
Anticiparon a los sindicatos que futuros incrementos salariales sólo serán posibles si hay “más horas reales trabajadas” y más “mareas realizadas”. En 2010 la cuota de merluza se incrementó un 30 por ciento.
Los pedidos a la Provincia y a la Nación siguen sin respuestas.
En el marco del Procedimiento Preventivo de Crisis presentado por la empresa Alpesca en el Ministerio de Trabajo de la Nación se habrían esbozado distintas posibilidades para analizar que caminos se puede elegir dentro de un esquema de restricciones pero que logren fundamentalmente preservar el empleo.
Varios encuentros se han concretado entre representantes de la firma pesquera y los diferentes gremios que fueron notificados que la autoridad laboral nacional hizo lugar a la presentación de Alpesca, quedando por delante acordar los términos y alcances de ese procedimiento con las medidas que se pretenden ejecutar durante la vigencia de la misma.
Los sindicatos fueron informados por la pesquera de capitales sudafricanos de que la cuota actual de merluza hubbsi de Alpesca para el 2010, es de un 30 por ciento más que en el 2009.
Durante las conversaciones la empresa habría explicado que
– están en condiciones de brindar a toda su gente, sea de la planta de procesamiento o personal embarcado,
– entre un 20 y un 30 por ciento más de ingreso real de bolsillo, pero
– eso sobre la base del mero efecto de “más viajes” de merluza por mes y “más horas reales trabajadas” en la planta.
Por supuesto que eso significa trabajar dentro del mes más horas que las poquísimas trabajadas mensualmente durante el 2009 o hacer un viaje de pesca más por mes, es decir, a modo de ejemplo en lugar de dos viajes por mes, hacer tres mareas.
La ecuación se resume en que posibles mejoras salariales sólo serán viables sobre los niveles de productividad que se registren.
La empresa habría expresado su voluntad de hacer el mayor esfuerzo posible para preservar los puestos de empleo actuales, al tiempo que insiste en que las organizaciones gremiales acompañen con actitudes de mesura y entendimiento.
Referentes del STIA han indicado en las últimas horas que ellos entienden que no se registrarán despidos, y que es posible lograr un acuerdo, aunque anticiparon que no resignarán postergar negociaciones salariales.
Oídos sordos
Con este panorama y en pleno análisis de las medidas del Procedimiento Preventivo de Crisis se habría hecho hincapié en que la situación no ha cambiado en nada, es más,
– los aumentos de insumos aparecen todos los días y
– los mercados internacionales sin ninguna reacción en los precios,
– muestran que las soluciones resultan bastante difíciles.
En tanto, Alpesca formuló, en los primeros días del año, una serie de advertencias y pedidos concretos tanto a las autoridades de la Nación como al gobierno de Chubut. Y, hasta ahora no ha habido absolutamente nada a pesar de múltiples declaraciones públicas de funcionarios y de proyectos diversos que duermen en el Congreso.
A la luz de los incrementos de los costos de explotación y producción se torna cada vez más grave la situación para actividades netamente exportadoras que advierten sobre el retraso cambiario y la presión fiscal del Estado.
Sobre la pesca siguen pesando las retenciones impuestas durante un escenario totalmente diferente, y cuando se han eliminado todo tipo de reembolsos o compensaciones regionales.
Un desafío
El esquema de acumulación de pérdidas por falta de rentabilidad parece bastante difícil de revertir para la empresa Alpesca y la coloca frente a una espada de Damocles por las exigencias de sus accionistas de Sudáfrica.
Tres años consecutivos de balances negativos llevaron a que ellos impusieran plazos para la continuidad de la inversión si no cambia esa perspectiva.
Recuperar la competitividad sigue siendo el horizonte de gran parte de la industria pes-queras radicada en la Patagonia, pero ese horizonte sigue estando lejos si no se adoptan políticas desde el Estado que equilibre las asimetrías que las empresas de aquí mantienen con las del norte y cuyo mercado internacional es el mismo.
Y, discutir salarios en base a productividad será todo un desafío para el sector pesquero que desde el 2005 a esta parte lo ha hecho sobre la mecánica del conflicto.
NELSON SALDIVIA
14/04/10
REVISTA PUERTO
