Advierten sobre el manejo de la pesca en el río Paraná

Advierten sobre el manejo de la pesca en el río Paraná

Desde el ámbito científico surgió una voz de alerta sobre las herramientas utilizadas para el manejo responsable y sustentable de la pesca en el río Paraná que busca resguardar, a partir de fundamentos técnicos y científicos, la riqueza íctica que actualmente está siendo explotada a nivel de pesca comercial y deportiva.

Desde el ámbito científico surgió una voz de alerta sobre las herramientas utilizadas para el manejo responsable y sustentable de la pesca en el río Paraná que busca resguardar, a partir de fundamentos técnicos y científicos, la riqueza íctica que actualmente está siendo explotada a nivel de pesca comercial y deportiva.

Concretamente desde el Instituto de Ictiología del Nordeste (Inicne) de la UNNE han propuesto una serie de medidas de manejo de la pesquería que actualmente se ejecutan, pero que en función a las condiciones actuales de explotación resultan insuficientes.

Según explica el subdirector del instituto, doctor Juan Pablo Roux, “podemos asegurar fehacientemente -a partir del conocimiento con que contamos- que la metodología de veda tradicional (45 a 60 días de veda a tiempo fijo en noviembre y diciembre de cada año) no es la más adecuada para los peces objetivo de la pesca deportiva y comercial y, sobre todo, en la referente al comportamiento reproductivo que tienen los peces en la región”.

Para Roux el manejo de la pesca no cuenta con un modelo integral y abarcativo. Teniendo en cuenta la complejidad del sistema donde interactúan: biología, economía, política institucional, sociedad y ambiente. “Si homologamos el trabajo de la pesca con un taller mecánico, en dónde la única herramienta que se tiene para arreglar cualquier problema es un destornillador, seguramente el trabajo será deficiente. Ahora, si dispongo de más herramientas y las uso adecuadamente, con seguridad obtendré mejores resultados”, afirma

En este sentido aseguró que desde el Inicne se brindan muchas más herramientas a los organismos públicos, y la “veda” es sólo una de ellas. Las otras medidas de manejo recomendadas abarcan tres bloques de estudio:

-Medidas sobre los insumos (para controlar el esfuerzo pesquero): Acceso a la pesca (Licencias); Poder de Pesca de las unidades pesqueras; Tiempo de pesca por unidad pesquera. Tamaño y poder de la embarcación.

-Medidas sobre el producto: tamaño del pez; cantidad de peces capturados; cupo individual; captura máxima permisible.

-Medidas técnicas: ¿dónde, cuándo y cómo se pueden capturar los peces? Vedas, Áreas protegidas; Reservas ícticas; medidas de la red, abertura de mallas, tamaño mínimo de captura, etcétera.

Maduración del pez

El avance del conocimiento al que hizo mención el subdirector del Inicne guarda relación sobre dos de las tantas exigencias al momento de los controles. Una de ellos tiene que ver con el tamaño de los peces.

A partir de estudios realizados desde 1994 por el instituto, se pudo determinar la medida del pez cuando alcanza su primera maduración sexual. Este dato es importante, ya que con él se recomiendan los tamaños de las piezas que se pueden capturar. De esta manera, se está garantizando que esos peces antes de ser extraídos se reprodujeron y dejaron descendencia.

Por ejemplo si se captura un dorado de 75 a 80 cm, se sabe que este pez tuvo su primera maduración sexual cuando tuvo 55 cm. Por lo tanto y en función a su medida, logró reproducirse en por lo menos dos oportunidades.

Arte de pesca

De acuerdo con unos de los estudios realizados se comprobó la utilización de artes de pesca que provocan verdaderos estragos a la riqueza íctica. Conocidos como “mallón boguero”, tienen aberturas de mallas que van desde los 12 a 22 cm, confeccionados con hilos de distintos tipos. Por falta de control, el uso de estas artes lleva a la captura de ejemplares que no están autorizados para la pesca comercial, como el sábalo y el dorado. También se capturan de manera indiscriminada ejemplares virginales con tallas menores a la primera maduración.

Es en estos casos donde los científicos recomiendan “medidas en forma urgente”. Especialistas de la FAO señalan que en pesca de aguas dulces, la recuperación del recurso demanda entre 30 y 40 años.

Finalmente el doctor Roux dijo ser consciente de que no puede haber un inspector de fauna por cada pescador (deportivo o comercial) que exista en la zona. “Es necesario crear una cultura responsable, con un adecuado programa de educación y respeto hacia las cuestiones que se vierten técnicamente para que la gente tome realmente conciencia de que debe respetarla”. (Diario Norte)

26/03/15

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