(Mar del Plata) Hace 40 días que Daniel Acha se hizo cargo de la Delegación local del SICONARA, luego de vencer en las últimas elecciones a Edelmiro Gavilán. Si bien todavía le restan descubrir muchos secretos en su nuevo rol, ya tiene en claro que luchará por mejorar las condiciones laborales de los conductores y maquinistas navales, que en su gran mayoría se embarcan en los buques fresqueros de altura que operan desde este puerto.
(Mar del Plata) Hace 40 días que Daniel Acha se hizo cargo de la Delegación local del SICONARA, luego de vencer en las últimas elecciones a Edelmiro Gavilán. Si bien todavía le restan descubrir muchos secretos en su nuevo rol, ya tiene en claro que luchará por mejorar las condiciones laborales de los conductores y maquinistas navales, que en su gran mayoría se embarcan en los buques fresqueros de altura que operan desde este puerto.
“Uno de los objetivos principales de la agrupación Renacer, con la que ganamos el gremio, es devolver el prestigio a la profesión, que hoy está muy devaluada”, dice el dirigente desde su despacho.
El cambio que impulsan en la conducción del gremio es profundo e involucra hasta el mobiliario. El despacho del Secretario General luce con los muebles cambiados de lugar.
“Muchos motoristas cumplen un rol doble. Cuando no están en la guardia, están en la cubierta trabajando como simples marineros”, cuenta Acha. “Es una cosa inadmisible que se ha hecho carne, lamentablemente entre los armadores marplatenses y ya nadie protestaba, cuando es una irregularidad muy seria”.
El desmerecimiento del oficio es más grave aún. De acuerdo a la estadística que manejan dentro del Sindicato, de los 400 afiliados al gremio, unos 350 se embarcan en la flota fresquera de altura. “Pero en realidad, la flota debería ocupar a unos 100 trabajadores más”, informa Acha. “Faltan los 3 y 4 conductores y los 1º oficial de máquinas”.
¿Quién ocupa esos lugares? “En muchos buques no los ocupa nadie y en otros trabajan auxiliares de máquinas que pertenecen al SOMU, y no creo que cuenten con los conocimientos mínimos para cumplir con esa tarea”.
En tiempos del gobierno menemista y dentro de la política de flexibilización laboral entró en vigencia el Decreto 817, por el cual se redujo el número del personal embarcado. Todos los gremios lo sufrieron y si bien algunos, a partir de la reactivación, han vuelto a ocupar los lugares que quedaron vacíos, el SICONARA no ha logrado recomponer el número de embarcados.
Uno de los motivos principales es la falta de personal técnico especializado. “Junto con el menemismo se desencadenó un proceso de desmembramiento de todas las escuelas técnicas. Ahora lo estamos superando paulatinamente”, dice Acha. El secretario contó que la temporada pasada promocionaron un curso intensivo de auxiliar de máquinas para ingresar a la Escuela Nacional Fluvial a estudiar el curso de motorista naval. “Lo vamos a repetir este año para aumentar la oferta de recursos humanos”.
Acha tiene una experiencia de más de 30 años de trabajo en la flota fresquera marplatense. La última experiencia no fue muy buena. Fue uno de los pocos oficiales que fueron echados luego del conflicto por la Resolución 254. Hacía 12 años que trabajaba en los barcos de Contessi. “No hago una lectura especial del caso. Creo que quisieron tomar una medida ejemplificadora, y me tocó a mí”, dijo el Secretario y apuntó contra la vieja comisión directiva. “Nos tendrían que haber avisado que si seguíamos de paro nos iban a echar a todos con causa justificada”. Pese a que la inmensa mayoría fue reincorporada, Acha se quedó en la calle. Hasta que ganó las elecciones.
12/02/07
PESCA & PUERTOS
