A los veintiocho años del hundimiento

A los veintiocho años del hundimiento

Recordando a los Héroes del Crucero A.R.A “GENERAL BELGRANO”

Recordando a los Héroes del Crucero A.R.A “GENERAL BELGRANO”

Culminaba ya el mes de abril de 1982, cuando al dar por fracasadas definitivamente las negociaciones propuestas en los términos de la Resolución 502, emanada del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas e iniciadas ya las acciones británicas en las Georgias del Sur, comenzó a inscribirse un nuevo y adverso capítulo tras los intentos de recuperación de un patrimonio perdido y añorado por casi un siglo y medio de historia argentina.

Ante ello, nuestra Flota de Mar (Fuerza de Tarea 79) que se había desplegado para contrarrestar un posible ataque sobre las islas Malvinas o el territorio continental, recibió la orden de levantar las restricciones para el empleo de las armas, alistándose a iniciar operaciones ofensivas.

Cabe destacar, que dicha maniobra de las fuerzas de superficie, se complementaba con tareas de exploración a cargo de unidades de la fuerza aeronaval con base en tierra y en el portaviones ARA “25 de Mayo”, por lo que una vez detectada la presencia de la flota enemiga en el marco del conflicto, las distintas unidades que conformaban la denominada F.T. 79, se aprestaron a cumplir con su cometido.

Entre ellas y bajo la denominación de Grupo de Tareas 79.3, el crucero ARA “Gral. Belgrano”, acompañado por los destructores ARA “Piedrabuena” y ARA “Bouchard”, se encontraban navegando en las inmediaciones de Isla de los Estados.

La misión del ARA “Gral. Belgrano”
La misión asignada al Grupo de Tareas 79.3 era vasta y arriesgada, debiendo en términos generales: “Penetrar en la Zona de Exclusión a partir del 1 de mayo a 22.00 hs. a efectos de materializar una amenaza y comprobar medios de reacción, permaneciendo el mínimo tiempo necesario en el área y adoptando las medidas antisubmarinas posibles…”

El crucero ARA “Gral. Belgrano”, pese a todos los recaudos y actualizaciones que se habían tomado sobre sus distintos sistemas operativos, avanzaba hacia un enfrentamiento naval que implicaba riesgos ciertos. Emociona saber que estas circunstancias, que obraban en las mentes y los espíritus de todos y cada uno de sus tripulantes, no doblegaron jamás el convencimiento de que había una realidad que enfrentar y que para ello, contaban sólo con sus propios medios.

El hundimiento
Dados los tipos de amenazas más probables y basado en las instrucciones oportunamente establecidas, el Comandante del Crucero, Capitán de Navío D. Héctor Bonzo, había elaborado sus propias estrategias para lograr la máxima protección antiaérea y antisubmarina, manteniéndose en una faja al sur del archipiélago de Malvinas. Casi al finalizar el día 1º de mayo, recibió la orden de penetrar en la Zona de Exclusión fijada por el Reino Unido. Horas después, en la madrugada del 2 de mayo, llegó un mensaje anulando dicha directiva, por lo que la nave volvió a su posición inicial abandonando así el área de mayor conflicto.

Pero a las 15:45 hs. de ese mismo día, cuando el ARA “Gral. Belgrano” se hallaba a unas 87 millas de Punta San Juan (Isla de los Estados), fue atacado por el submarino nuclear HMS Conqueror. Recibió dos torpedos, el primero a la altura de la máquina de popa y el segundo en la proa, ocasionándole graves daños y una rápida inundación que provocó el hundimiento de la nave a las 17:05 hs.

A modo de corolario
De una tripulación de 1093 hombres, perdieron la vida 323 marinos, ya sea como consecuencia de los impactos, incendios, naufragio o permanencia en el mar, dadas las bajas temperaturas registradas es esa época del año.

Se recuperaron en total 38 balsas y los últimos salvamentos, en medio de una búsqueda desesperada, se efectivizaron luego de transcurridas casi 48 hs. desde el hundimiento.

Se recogieron 770 sobrevivientes; 25 tripulantes fallecieron en las balsas por el frío o las heridas recibidas y 298 se hundieron con su buque el día 2 de mayo de 1982, siendo las 17:05 hs., en el Atlántico Sur.

En los anales de la Academia Nacional de la Historia, figura que la orden de hundir al crucero ARA “Gral Belgrano”, impartida por el gobierno británico, agravó aún más las características del conflicto, alteró políticas y estrategias en curso y trastocó las intenciones de los planes de paz en marcha. Pero fundamentalmente, demostró al mundo que Gran Bretaña no trepidaba en arrojarse a la lucha con el máximo de su poderío y decisión, exponiendo que el período de crisis había finalizado y que no iba a cejar en su objetivo de recuperar el archipiélago, costara lo que costase.
Por Carlos Baldassarre.- Corresponsal de Guerra Naval
 
02/05/10
PROVINCIA 23

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